
El Ancla es ese bar de tapas en Carmona que no te puedes perder. Abren todos los días del año, desde las 8:00 hasta el cierre (ya sea a las 23:00 o 1:30 según la temporada), así que siempre tienes una excusa para darte un capricho. Aquí puedes disfrutar de una mezcla perfecta de productos locales y del mar, además de carnes ibéricas de la sierra norte y las mejores terneras gallegas.
Tienes que probar sus tapas sorprendentes, como la singular ensalada de queso o el tataki de atún que nunca decepciona. Y si te animas, no dejes de lado los helados caseros, la deliciosa leche frita o la tarta de queso, que son su especialidad. Con un menú que celebra lo mejor de la cocina mediterránea y española, platos como la tortilla de patatas y los clásicos montaditos te esperan para darle un gusto a tu paladar. ¡No olvides hacer tu reserva!
Horarios Restaurante El Ancla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:00 |
| martes | 12:00–16:00 |
| miércoles | 8:00–16:00, 20:00–23:00 |
| jueves | 8:00–16:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 8:00–23:00 |
| domingo | 8:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Ancla
Dónde se encuentra El Ancla
¡Chicos! Si alguna vez están por Carmona, no pueden perderse El Ancla, un bar de tapas que es todo un redescubrimiento. Les cuento que ahora tiene nuevos propietarios, y se nota que han hecho un trabajo increíble. La comida me ha encantado; es todo un viaje de sabores que combina lo tradicional y lo casero, pero con un toque vanguardista que realmente le aporta ese plus mágico. Y lo mejor de todo, ¡los precios son más que razonables! Entre 10 y 20 € por persona, así que no se van a arruinar en el intento.
Definitivamente, las croquetas de la casa son un must que no pueden dejar pasar. Y si son amantes de lo dulce, deben probar la tarta de queso porque, sinceramente, es un espectáculo, ¡de las mejores que he probado! Y hablando del ambiente, el lugar es cómodo y limpio, además el personal es profesional y muy amable. Se nota que hacen un gran esfuerzo por atenderte bien.
No sé si les había dicho que hay muy fácil aparcamiento por la zona, así que no tienen que andar dando vueltas buscando cómo dejar el coche. Cuando fuimos, pedimos unos taquitos de merluza que estaban de escándalo y un pan bao con carrillada que no podíamos dejar de alabar. La relación calidad-precio es de 10/10.
El Ancla está ubicado en C. Bonifacio IV, 8, 41410 Carmona, Sevilla. Así que si están de paso y buscan un lugar para disfrutar y relajarse, este es el sitio ideal. ¡Estoy seguro de que repetirán tantas veces como yo!
Qué horario tiene El Ancla
Como te contaba, El Ancla es un verdadero hallazgo en Carmona. Cuando entras, te da esa sensación acogedora que todos buscamos, ¿verdad? La terraza es una pasada, muy amplia y con una magnífica orientación. Ideal para disfrutar de unas tapas mientras miras pasar a la gente. Te aseguro que lo que más me sorprendió fue la calidad de la comida y la rapidez del servicio. No es difícil encontrar un buen sitio para almorzar o cenar aquí, y con precios que rondan entre los 20 y 30€ por persona, tienes un buen equilibrio entre calidad y lo que gastas.
Hablando de las tapas, hay muchísimas opciones en la carta. Desde las croquetas que están de vicio hasta platos más elaborados que no te puedes perder, como las alcachofas romanas, que, aunque tienen sus altibajos, suelen estar bastante bien. Es verdad que a veces encuentras la comida un poco decepcionante, como ese plato con habitas que le faltaba sal. Pero, en líneas generales, el menú está bien logrado y las porciones son generosas, aunque he escuchado que a veces podrían mejorar en la presentación y en los detalles.
Sobre el servicio, varía un poco. Hay días en los que los camareros son súper amables y atentos, y otros en que parece que se olvidan un poco de ti. Es cierto que el servicio puede ser un poco irregular y que el pan debería ser más abundante cuando lo cobran, pero en general es un lugar que se hace querer. La buena noticia es que admiten niños, así que es perfecto si te animas a llevar a la familia.
Por último, si te estás preguntando sobre el horario de El Ancla, suelen abrir al mediodía y cerrar un poco más tarde por la noche, lo que es genial para disfrutar de una buena cena después de pasear por esta bonita ciudad. En resumen, si te encuentras por Carmona, dale una oportunidad a este bar de tapas, ¡quizás te sorprenda como a mí!
Abren El Ancla todos los días del año
Ya te digo que la experiencia en El Ancla es de esas que se te queda grabada, sobre todo cuando reseñas de 5 estrellas hablan bien de que es un sitio de 3B: Bueno, aBundante y Barato. Cuando fuimos, reservamos un menú de 30 €/persona y, ¡madre mía!, fue tanto lo que nos pusieron que tuvimos que pedir la parte de casi todo para llevar. Los entrantes estaban de rechupete y los postres, ¡ufff! ¡No te los puedes perder! Todo esto con un trato buenísimo, lo que hace que cada bocado sepa aún mejor. ¿El precio? Te puedes asentar en un rango de 10 a 20 € por persona, y la verdad, ¡vale cada céntimo!
Claro, también tienen opciones para desayunar, aunque debo decir que no tienen mucho surtido para escoger. El café no es necesariamente su fuerte, pero la atención es excelente. Gente amable, lo que aprecio antes de las 10 de la mañana. Si decides parar a desayunar, el rango de precios es de 1 a 10 €, así que no es un gran gasto. Ah, y si te preocupa el parking, ¡no te preocupes! Tienen muchas plazas libres y es aparcamiento gratuito.
Sin embargo, no todo es perfecto. He visto opiniones que no son tan positivas y hablan de cómo, tras un cambio de gestión, la calidad ha caído en picado. Hay quien dice que la comida es mala y el servicio, aún peor. ¡Qué lástima! Para ser un lugar que prometía tanto, hay quienes han tenido experiencias malísimas que hacen que no recomienden el sitio.
Con respecto a tus dudas sobre si El Ancla abre todos los días del año, parece que no siempre es así. Hay comentarios de reservas que se quedaron en nada, así que conviene asegurarte y puede que mejor llamar antes de planear una visita. ¡No querrás tener un mal rato!
Cuáles son las horas de cierre de El Ancla según la temporada
Siguiendo con la charla sobre el Restaurante El Ancla, la verdad es que hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, algunos flipan con lo que ofrecen, como esa amplia carta de tapas y platos con un maridaje de vinos que hace que se te haga la boca agua solo de pensarlo. En particular, muchos han destacado el servicio rápido y efectivo, que es todo un plus cuando tienes hambre, ¿verdad? Pero, por otro lado, hay quienes se han llevado una desilusión total. Hay comentarios sobre que la comida no siempre llega bien; los platos estaban fríos o incluso ácidos. ¡Vaya tela! Eso sí que no es lo que esperas cuando decides salir a comer.
Un tema recurrente es el ambiente; algunos lo encuentran acogedor y otros lo ven un tanto malo. Es curioso, porque esa combinación de un buen ambiente con atención sobresaliente puede hacer una gran diferencia. Algunos incluso mencionan a Antonio, quien parece ser el alma del lugar; con un trato que hace sentir a la gente como en casa. Sin embargo, hay quienes ni siquiera llegaron a disfrutar de esa experiencia, y es que parece que el servicio puede ser un poco irregular. ¡Una pena!
En cuanto a la experiencia con los precios, hay voces que aseguran que hay buena relación calidad-precio, mientras que otros consideran que el costo no se justifica. Algunos han mencionado que el menú no incluye agua ni pan y que esto, combinado con experiencias negativas, deja un mal sabor de boca. ¿Quién quiere encontrarse con sorpresas desagradables en la cuenta?
Y si estás planeando una visita, sería bueno saber sobre las horas de cierre. Según parece, el horario puede variar bastante según la temporada, pero generalmente cierra temprano para un bar de tapas. Así que, para no quedarte con las ganas, mejor verifica antes de ir, y si no, ¡tómate tu tiempo para disfrutar de esa deliciosa comida!
Qué tipo de comida se ofrece en El Ancla
Hablando de nuestro día en El Ancla, no puedo dejar de mencionar cómo comimos en la terraza al aire libre. La verdad es que fue genial, el ambiente era super acogedor y bien iluminado. Además, la atención fue rápida y amable en todo momento, el personal estaba siempre dispuesto a ayudarte con una sonrisa. Se agradece mucho estar en un lugar donde te sientes bien atendido.
Y lo mejor de todo, la comida... ¡madre mía! Aunque no sabría quedarme con solo un plato, sí que hay algunos que se quedan grabados en la memoria. El arroz con carabineros fue un verdadero espectáculo, y la ensaladilla tenía ese toque perfecto. La tosta de foie me dejó sin palabras, y el solomillo de cerdo ibérico al Ancla fue el cierre perfecto para nuestra comida. ¿Te imaginas la combinación de sabores? Estoy salivando solo de pensarlo. Sin duda, ¡volveremos seguro!
Por otro lado, escuché que algunas personas han tenido experiencias muy diferentes. Se habla de huevos estrellados que no cumplieron con las expectativas, pero quizás solo tuvieron un mal día en la cocina. Eso sí, todos coinciden en que la carrillada es de lo más recomendable. Es un riesgo que uno corre al ir a sitios donde los platos pueden variar tanto, pero en general, lo que nosotros probamos ¡fue de 5 estrellas en todos los sentidos!
Y, para aquellos que se preguntan, ¿qué tipo de comida se ofrece en El Ancla? La respuesta sería un deleite total para los amantes de la buena gastronomía. Hay desde arroz negro con alioli hasta croquetas de gambas al ajillo, con un toque casero que solo sitios como este saben ofrecer. Si buscas calidad, buen ambiente y un servicio que te hace sentir en casa, definitivamente este es el lugar. ¡Que no se te pase la oportunidad de visitarlo!
Qué productos locales se destacan en El Ancla
Y después de probar un par de sitios en Carmona, me encontré con El Ancla y me llevé una grata sorpresa. La comida estaba muy buena; de hecho, hace tiempo que no comíamos tan bien en un restaurante. El camarero que estaba a cargo, aunque solo él, se portó como un campeón, atendiendo a todos con una sonrisa y manteniendo el ritmo a pesar de la carga. La calidad y frescura de los ingredientes se nota en cada plato. Un verdadero 10 alto en relación a la comida, el servicio y el ambiente.
El ambiente en El Ancla es muy acogedor, perfecto para una cena relajada o para disfrutar de unas tapas con amigos. Hablando de tapas, no puedes dejar de probar la torrija con helado y el arroz negro con alioli. Y si eres fan de las croquetas, las de gambas al ajillo son una explosión de sabor que vale la pena. Es el tipo de lugar donde realmente disfrutas de cada bocado, como para repetir todo el fin de semana. No sé tú, pero yo necesito otra noche de tapeo allí pronto.
Por supuesto, no todo ha sido color de rosa. Algunos comensales mencionaron que tuvieron experiencias más lentas, con demoras en la comanda y en servir los platos. Pero, sinceramente, creo que es algo que pasa en los restaurantes a veces, especialmente cuando están a tope. El queja se enfoca más en algunos platos que no cumplieron las expectativas, como un atún rojo quemado, aunque tengo que darle el mérito al camarero que se ofreció a cambiarlo.
Entonces, te estarás preguntando, ¿qué productos locales se destacan en El Ancla? Bueno, los pescados son simplemente frescos y bien preparados, así que hay que probar el atún a la plancha y las vieiras gratinadas. Además, no olvidar mencionar las aceitunas y, por supuesto, la famosa tarta de queso que, según varios comensales, es el epílogo perfecto para una buena comida. Así que, si estás en Carmona, El Ancla es una opción que tienes que probar; ¡te vas a llevar una grata sorpresa!
Cuáles son algunas de las tapas que se pueden probar en El Ancla
Y después de un buen rato, la verdad es que hay mucho de qué hablar sobre el Restaurante El Ancla. Me encanta lo bonito que se siente el ambiente. La atención es de diez, la camarera una maravilla, siempre atenta y dispuesta a recomendarte lo mejor de la carta. La última vez que fui, me atreví a probar el nuevo plato fuera de carta: canelones de ternera y foie. ¡Madre mía, qué delicia! Lo recomiendo al 100%. Si vas, ¡tienes que probarlo!
Ahora, no todo es perfecto. He oído que algunos han tenido experiencias no tan buenas, como ese grupo que estuvo allí y se sintieron estafados por la tardanza. Casi tres horas para comer suena a broma, ¿no? Y que cuando llegaran los platos estuvieran fríos y recalentados es simplemente inaceptable. Es una pena escuchar que, a pesar de la buena atención, la cocina a veces no está a la altura. ¿Y el vino caliente? Eso no se perdona.
Sin embargo, no quiero desanimarte. Si te gusta la terraza, es un lugar perfecto para disfrutar del buen tiempo, y lo mejor es que hay opciones de tapas que antes solían ser geniales. Aunque últimamente han reducido la variedad y subido un poco los precios, seguro que aún se pueden encontrar cosas ricas. Las tapas estaban buenísimas, y aunque ahora hay menos opciones, siempre puedes disfrutar de su torrija con helado. Es simplemente increíble. Así que si decides ir, mantén la mente abierta y a ver qué tal te va. Y si te queda la duda, pregúntale al personal, siempre están dispuestos a ayudar.
Entonces, ¿cuáles son algunas de las tapas que puedes probar en El Ancla? Te diría que las clásicas siguen ahí, pero no olvides preguntar si tienen algo nuevo. ¡Tómate un momento y disfruta de la experiencia!
Qué es el tataki de atún y por qué es popular en El Ancla
Bueno, hablando de El Ancla en Carmona, la experiencia ha sido una montaña rusa, la verdad. Cuando fui, la primera impresión fue buena, pero luego me di cuenta de que el precio no cuadraba con la cantidad. Las tapas rondan entre 3,60 y 4,20€, y si quieres salir lleno, tienes que pedir un montón. ¡Nosotros pedimos casi 10 tapas y aún así nos quedamos con un poco de hambre! Eso sí, el postre, una tarta de tres chocolates, estuvo espectacular y ¡traía una buena ración! Pero al final, me pareció un poco caro para lo que ofrecen, así que no estoy seguro de si volvería solo para comer.
Sin embargo, hay que admitir que hay platos que sí merecen la pena. Por ejemplo, la concha de vieira y el pulpo estaban en su punto, y esas patatas que sirven también son bastante buenas. La leche frita y el postre de turrón no se quedan atrás; son delicias que hacen que el paladar se anime. El servicio fue muy atento, y eso siempre se agradece, aunque cuando el lugar está lleno, la cocina se puede poner un poco lenta. Pero, si el ambiente es tranquilo y acogedor, esos pequeños detalles se toleran un poco más, ¿no?
En cuanto a recomendaciones, si te pasas por allí, no le des la espalda a los canelones de ternera y foie. He escuchado maravillas de ellos, y el salmón con crema de almendras también tiene sus fanáticos. Si llegas a probar la torrija con helado, se dice que es un espectáculo total. A pesar de alguna experiencia negativa con el servicio de una camarera, el equipo en general parece ser competente y bueno en lo suyo, así que no todo está perdido.
Y ya que estamos, hablemos del tataki de atún, uno de esos platos que gustan y que parece que triunfa en El Ancla. Básicamente, el tataki es un método japonés donde el atún se sella en la sartén para que quede crudo por dentro, con una textura que muchos aman. Es popular porque resalta el sabor fresco del atún y lo acompaña de una suave salsa que hace que cada bocado sea un fiesta. Además, es un plato que se alinea bien con la propuesta de tapas para disfrutar en grupo, y eso siempre suma. Así que si decides ir, no dudes en probarlo, ¡podrías llevarte una grata sorpresa!
El Ancla ofrece postres tradicionales
Y bueno, después de disfrutar de la comida en el Restaurante El Ancla, tengo que decir que fue toda una experiencia, aunque con algunas sorpresas. El servicio tuvo un pelín de descontrol, especialmente a la hora de servir lo que pedimos. Imagínate, pedimos una tapa y acabamos recibiendo una ración completa... ¡y claro, no estaba en la cuenta como para que nos quejemos! Pero, en fin, todo sea por la buena comida.
La presentación de los platos fue impecable, lo que sí debo aplaudir. Te sientes como si estuvieras en un sitio más elegante, y eso siempre suma puntos, ¿no? El lugar tiene un ambiente muy chulo, la decoración estaba muy cuidada y se notaba que todo estaba limpio. Eso siempre da buena vibra. Si decides ir, no olvides pedir el salero, porque parece que a veces les da por olvidarse en medio del ajetreo.
En resumen, la experiencia no fue mala, pero no sé si repetiremos, sobre todo por el tema del servicio. Pero oye, si buscas un sitio donde probar cosas ricas, no está nada mal.
Y sobre los postres tradicionales, bueno, la verdad es que no los probamos esta vez. Y con todo el lío del servicio, no me quedó claro si los tenían o no. Pero te diría que lo preguntes al llegar; nunca se sabe, igual tienen alguna sorpresa dulce esperándote. ¡Y qué mejor manera de cerrar una buena comida que con un buen postre, verdad?








