Parrilla El Niño De La Rubita

Parrilla El Niño De La Rubita

Parrilla El Niño De La Rubita se ha ganado un lugar especial en el corazón de Valencina de la Concepción, Sevilla. Con una calificación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru y más de 500 reseñas, este restaurante se especializa en deliciosos platos a la parrilla que no querrás perderte. La carta es un sueño hecho realidad para los amantes de la carne, con suculentos chuletones, entrecotes y costillas. Además, sus opciones de verduras y pescados a la brasa ofrecen algo para todos los gustos. Si buscas un ambiente acogedor e informal donde disfrutar de buena comida, has dado en el clavo.

Lo mejor de todo es que la experiencia no solo se trata de la comida; la atención del personal es excepcional, haciendo que te sientas como en casa. Aquí podrás saborear un solomillo de cerdo ibérico por 16€, una parrillada de carne por 20€ o incluso un impresionante chuletón de ternera a 45€/kg. Perfecto para una comida en familia o una cena con amigos, El Niño De La Rubita es uno de esos lugares que te deja con ganas de volver. Así que, ¿qué esperas para pasar por allí?

Parrilla El Niño De La Rubita

Restaurante
4,3
434Reseñas
Fotos
41907 Valencina de la Concepción, Sevilla
620 25 04 39

Horarios Parrilla El Niño De La Rubita

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes14:00–17:00
sábado14:00–18:00
domingo14:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Parrilla El Niño De La Rubita

Dónde se encuentra Parrilla El Niño De La Rubita

¡Hola, amigos! Si aún no han probado los manjares de Parrilla El Niño De La Rubita en Valencina de la Concepción, ya están tardando. Yo no lo conocía hasta que fui con un par de amigos y, ¡vaya que fue una grata sorpresa! La especialidad de este lugar son sus carnes al horno de leña, y déjenme decirles que todo lo que pedimos estaba increíble. Las porciones son grandes y el ambiente del local es muy acogedor. Eso sí, aunque tardaron un poquito en servirnos, luego la comida llegó con buen timing, así que no fue un gran problema.

Al estar allí, la verdad es que te sientes como en casa. El lugar tiene un aire familiar y todos son muy atentos. ¡Es perfecto si vas con tu familia! Me encantó que ellos mismos tienen un horno de leña que puedes ver al entrar, lo que le da un toque especial al ambiente. No solo eso, sino que la relación entre la calidad, precio y cantidad es perfecta. Sus postres caseros son una auténtica delicia, y no hay que olvidar pedir el tocino de cielo; ¡es espectacular! Reitero que es recomendable hacer reserva, ya que suele estar lleno.

Ah, y si van con peques, no se preocupen, ¡el trato con los niños es impecable! Eso es esencial para quienes somos padres, y créanme, lo agradecemos un montón. El personal, desde la camarera Luisa hasta el mismísimo Vicente, son unos cracks; muy cercanos y siempre dispuestos a guiarte en qué pedir. Vamos, que hasta la ensalada con aguacate y langostinos me dejó sin palabras.

Así que, si te preguntas dónde se encuentra Parrilla El Niño De La Rubita, apunta: está en 41907 Valencina de la Concepción, Sevilla. Ahorra un poco de tiempo y haz tu reserva porque, créeme, ¡no querrás quedarte sin probar estas delicias!

Cuál es la calificación de Parrilla El Niño De La Rubita en Restaurant Guru

Si te ha pasado como a mí, seguro que tienes buenos recuerdos de El Niño De La Rubita en ese rincón escondido del aljarafe. Recuerdo que de pequeña íbamos allí en familia y siempre era una fiesta. Ahora, al volver, ¡siento que han logrado mantener esa esencia de antaño! La comida es siempre recién hecha, y cuando llegas a los postres caseros, ¡ay, madre! No hay nada como eso. Además, tienen una gran terraza donde puedes disfrutar del solecito, ideal si llevas a los peques. Y para los que se preocupan por aparcar, no hay problema: cuentan con un parking muy grande justo al lado. ¡Así que olvídate de la angustia de buscar aparcamiento!

Y no te preocupes por la comida, porque tienen opciones para todos. Recuerdo que pedimos su famoso arroz con carrillada y queso de cabra al horno y era espectacular. También no puedes irte sin probar el costillar a la parrilla y las migas, que son un verdadero manjar. La verdad es que el ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa. La atención siempre es estupenda, con un servicio que te hace sentir como si fueras parte de la familia. ¿Te mencioné que son 100% recomendables? ¡No puedo esperar a volver!

Por otro lado, tengo que decir que hay opiniones diversas. Algunas experiencias no han sido tan buenas, como esa reseña donde mencionaban que los arroces estaban pasados y el servicio un poco lento. Pero sinceramente, mi experiencia ha sido genial y me alegra ver que siguen manteniendo su esencia auténtica sin caer en lo fácil. ¡Gran trabajo, chicos de El Niño De La Rubita! En Restaurant Guru tienen una calificación de 5 estrellas, y no me extraña para nada. Sin duda, volveremos, porque aquí se come bien y se disfruta bien.

Cuántas reseñas tiene el restaurante

Seguimos hablando de Parrilla El Niño De La Rubita en Valencina, que tiene una mezcla de opiniones para todos los gustos. Por un lado, hay quienes se quejan de que el aparcar es un auténtico desafío, ya que el parking está a unos metros del bar y hay que caminar por un camino de tierra lleno de baches. ¡Imagina a tus abuelos intentando llegar con sus carritos! En cuanto a la decoración, se nota que podría mejorar un poco, pero bueno, a veces lo que importa es la comida, ¿verdad?

Hablando de la comida, hay sabor para todos los paladares. Algunos dicen que el costillar a la parrilla es un clásico que vale la pena, mientras que otros encontraron que los precios son un poco altos comparados con la calidad. Así que, si te pones a budgetear, sabiéndolo puedes arreglártelas, aunque un precio de unos 30-40 € por persona puede hacer que pienses dos veces. ¡A veces pasamos por alto que no todo lo que brilla es oro!

En el otro lado de la moneda, quienes se han llevado una buena impresión destacan lo bien que saben los arroces por encargo y mencionan que la tarta de queso casera es brutal. Si decides ir, ¡mejor llama antes y reserva! El ambiente es tranquilo y acogedor, ideal para ir en pareja o con un grupo pequeño. Parece que lo del aparcamiento no implica sufrir aquí, ya que algunos mencionan que hay parking privado y gratuito. ¡Eso es un punto a favor!

Y para que no se queden con la duda, el restaurante tiene una buena cantidad de reseñas. Parece que entre los comentarios más críticos y los que están encantados con el sitio, ¡hay un montón de opiniones que reflejan la experiencia de comer allí! Sin duda, hay un buen número de reseñas que puedes leer para hacerte una idea más clara antes de lanzarte a la aventura.

Qué tipo de platos ofrece este restaurante

Y después de disfrutar de un buen rato en la Parrilla El Niño De La Rubita, no puedo dejar de recomendarte que le eches un vistazo a su increíble oferta gastronómica. Este sitio es un verdadero hallazgo, un lugar de los de antes donde la comida y los guisos caseros son la verdadera estrella del menú. Te aseguro que aquí la carne y las verduras a la parrilla son para morirse. Si te gusta disfrutar de esos platos rústicos que te hacen sentir en familia, este es tu sitio. Además, para que te hagas una idea, el costillar a la parrilla y la pringa casera son de los más recomendados. ¡Y no olvides dejar espacio para un pedacito de su tocino de cielo!

Lo que me encantó es la atención que recibimos, que fue exquisita y personalizada. Te tratan como si fueras de la familia, y eso siempre se agradece. La chica que nos atendió nos recomendó un montadito de pringá que no podíamos dejar pasar, y fue un acierto total. Te diría que vayas con un buen grupo de amigos o familia, porque las raciones son generosas, y si tienes hambre, ¡prepara el estómago! Aunque tengo que decir que puede ser complicado pagarlo con tarjeta, ya que no aceptan, pero tienen la opción de Bizum, así que no te vayas a quedar sin disfrutar por eso. Con un presupuesto de 30-40 € por persona, sales más que satisfecho.

Lo mejor de todo es el ambiente. Si te vas un día de sol, como nos pasó a nosotros en enero, comer al aire libre puede ser la opción más relajante. El lugar tiene un ambiente familiar perfecto para ir con niños y pasar un buen rato sin estrés. Además, en la hora punta de un domingo, nos sorprendió que no tuviéramos que reservar ni esperar. Es un lugar muy accesible y, aunque puede costar encontrarlo la primera vez, está bien señalado y con Google Maps no fallas. Para los coches, también hay aparcamiento gratuito, lo que siempre es un plus.

Entonces, en resumen, si te preguntas qué tipo de platos ofrece este restaurante, aquí tienes la respuesta: se especializan en carne a la parrilla, verduras asadas y otras delicias rústicas como chocos fritos y, por supuesto, ¡el imperdible montadito de pringá! Es un lugar donde lo casero y auténtico se encuentran, así que no dudes en darle una oportunidad.

Qué opciones vegetarianas o de mariscos están disponibles en la carta

Y bueno, hablando de la Parrilla El Niño De La Rubita, si no lo has visitado ya, te estás perdiendo uno de esos lugares que parece que van desapareciendo. Aquí la comida es excepcional—los guisos caseros son un verdadero abrazo al alma y los precios son más que razonables. De hecho, es un sitio donde te dan la sensación de ser parte de la familia. Los dueños son un encanto, siempre con una sonrisa y un trato cercano que hace que te sientas como en casa. Sin duda, de los mejores lugares para comer en Valencina de la Concepción.

Y si eres amante de la carne, has llegado al lugar adecuado. La calidad de la carne que sirven te deja sin palabras. La última vez que fui, no pude resistirme a las migas, que son una auténtica delicia. Si eres de esos que valoran un buen chuletón, aquí lo hacen al horno de leña y es simplemente espectacular. Además, todo en un ambiente familiar que invita a quedarte un rato más.

Ah, y no puedo olvidarme de mencionar que este lugar también es súper pet-friendly. La última vez que fui, llevé a mi perro y no tuvimos problema en disfrutar de la terraza. Así que, si planeas una visita, puede ser un buen plan para comer mientras tu peludo disfruta de la compañía. Y si se te ocurre ir un día soleado, ¡ni lo dudes!

Por cierto, si te preocupa la variedad en la carta, no te angusties. Aunque son famosos por su carne, también ofrecen algunas opciones vegetarianas y de mariscos. Las brandadas de bacalao y el aliño de tomates con melva son excelentes elecciones para quienes prefieren los sabores del mar. Aunque, en general, todo lo que pidas va a estar buenísimo, así que ve con hambre y prepárate para disfrutar. ¿Te animas?

Cuál es el precio de un solomillo de cerdo ibérico en el restaurante

Te cuento que la otra tarde, después de un día de playa, acabé en Parrilla El Niño De La Rubita y vaya que fue una buena sorpresa. Me pedí un par de arroces que estaban deliciosos, me encantaron. Sin embargo, tengo que ser honesto y admitir que las espinacas no fueron lo mío. Pero lo que sí me dejó con ganas de volver fue ver un costillar pasar a la mesa de al lado. No me puedo resistir, tengo más platos que probar en mi lista de 'cosas que hacer'.

La verdad es que es un sitio muy especial. Desde el momento en que entras te hacen sentir como en casa. La comida está hecha con mucho amor y cariño, y eso se nota. Hay una gran variedad de platos a precios muy buenos. Además, la atención es de cinco estrellas, gracias a un personal que parece más una familia entrañable que un equipo de restaurante. La visita promete ser mágica, con un ambiente que te atrapa.

Y no puedo dejar de mencionarte la pringá. Es un plato que tienes que probar sí o sí, y la carne está genial. Lo que me encanta de este lugar es que es acogedor y tranquilo; ideal para disfrutar de una buena charla mientras te deleitas con la comida. Ya estoy pensando en llevar a mis amigos, porque creo que les va a encantar este sitio.

De hecho, incluso celebraron un convite de boda allí y todo fue maravilloso, desde el trato de Luisa y Rosa hasta la comida, que estaba de muerte. Este pequeño rinconcito puede estar escondido, pero una vez que lo descubres, sabes que vas a disfrutar de cada bocado y del trato familiar que dan. Es un lugar al que definitivamente quiero volver.

Por cierto, si te estás preguntando por el precio de un solomillo de cerdo ibérico, la calidad es bastante alta, así que ronda entre 30 y 40 euros por persona. Pero te aseguro que vale cada céntimo. Así que, ¿a qué esperas para hacer la reserva? ¡No te arrepentirás!

Cómo es el ambiente en Parrilla El Niño De La Rubita

Y ya que hablamos de las delicias que puedes encontrar en Parrilla El Niño De La Rubita, tengo que decirte que como mínimo, deberías probar la pringa casera. De verdad, no es por exagerar, pero es uno de esos platos que te hace levantar la vista de la mesa y sonreír, así que, si tienes la oportunidad, ¡no te la saltes! Y no me olvido de los postres, que son caseros y están para chuparse los dedos. La tarta de queso es un imprescindible, créeme, la querrás llevarte a casa y disfrutarla nuevamente.

La atención también es de 5 estrellas. El personal siempre es agradable y se nota que les gusta lo que hacen. Nos atendieron genial, y aunque tal vez el servicio pueda tardar un pelín en momentos de mucha gente, la calidad de la comida y la buena vibra del lugar lo compensan con creces. Y si bien el día de nuestra visita estaba algo lluvioso, el ambiente del local, con ese aroma a Semana Santa en el aire, te hace sentir como en casa. Aunque muchos prefieran la terraza, el interior es acogedor y cómodo para disfrutar de una buena comida.

De verdad, es un sitio que no te esperas cuando llegas, porque está un poco apartado de los lugares más turísticos, pero eso también le da un toque especial. ¡Es como un pequeño secreto en Valencina de la Concepción! A veces, lo mejor no está en el bullicio de la ciudad, sino en descubrir estos rinconcitos donde la comida se hace con cariño y pasión. En fin, puedes esperar un ambiente muy relajado, ideal para compartir con amigos o familiares. Y lo mejor es que, independientemente del día que elijas ir, siempre hay un aire amigable y festivo.

Es recomendable hacer una reserva antes de visitar el restaurante

¡Qué recuerdos más bonitos al hablar del Niño de la Rubita! Después de un tiempo sin ir, volvimos y la experiencia fue mejor que nunca. La comida sigue estando espectacular, y el trato de Manuel y su hija hizo que nos sintiéramos como en casa. ¡Esos momentos de compartir risas y anécdotas no tienen precio! La ensalada de aguacate y langostino definitivamente es una que tienes que probar; es perfecta para los días calurosos. Y luego, la carne al horno de leña, ¡no hay palabras para describirlo! Cada bocado es pura felicidad. Sin duda, volveremos.

Además, la relación calidad-precio está más que equilibrada. Pedimos la parrilla para cuatro y, te lo juro, casi no pudimos con todo. ¡Si piensas en ir, prepárate para salir rodando de tanto comer! Recomiendo el costillar a la parrilla y el montaito de pringá; son un verdadero manjar. Es increíble cómo este lugar mantiene su esencia a lo largo de los años. Cada vez que vamos, la comida y el servicio son siempre de 5 estrellas, sin duda.

Ahora, no voy a mentirte; el otro día, cuando fuimos, hubo un problemilla con el aire acondicionado. Con el calor de Sevilla en junio, estar dentro sin aire en un mediodía es complicado. La mujer fue muy amable y buscó ventiladores y un aire portátil para aliviarnos un poco, pero aún así, quizás deberían mejorar esto. No obstante, la comida y el servicio fueron impecables, así que decidimos darles otra oportunidad. Eso sí, si vas en verano, te recomiendo que llames antes para asegurarte de que todo esté en orden, porque el calor puede ser un asunto serio.

Por cierto, respecto a las reservas, si tienes la intención de visitar el Niño de la Rubita, especialmente en fin de semana o en época alta, es recomendable hacer una reserva. No querías quedarte sin mesa, y más sabiendo lo popular que se ha vuelto este lugar. ¡Así que no lo dudes, haz tu reserva y prepárate para disfrutar!

Qué hace que la atención del personal sea excepcional en este restaurante

Y bueno, ¿qué más te cuento sobre Parrilla El Niño De La Rubita? La verdad es que la experiencia fue un poco “montaña rusa”. Por un lado, he escuchado a algunos amigos decir que todo estaba riquísimo y que el servicio fue de 5 estrellas, pero yo no viví eso exactamente. Te obligan a comer en el patio, que a mí me parece un poco incómodo, especialmente cuando hace calor y no todos están dispuestos a estar bajo el sol. Aunque, eso sí, parece que hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas alrededor, así que al menos eso es un punto a favor.

Lo que más me impactó fue el tema de las lascas ibéricas que nos ofrecieron como un extra. ¡Resulta que era simplemente bacon frito! Y ni hablar del plato que nos trajeron con un esconchón, que madre mía… tuvimos que pedir que lo cambiaran porque estaba inaceptable. Y, ni digamos del pan que te cobran, porque aunque te dicen que trae picos, al final nunca son suficientes. Es un poco frustrante tener que estar pidiendo la cuenta tres veces en un lugar con apenas diez mesas en el patio.

Ahora, por otro lado, hay gente que parece haber tenido una experiencia completamente diferente. Escuché a otros decir que el costillar a la parrilla y las migas eran espectaculares y que el ambiente era muy familiar y agradable. Me imagino que todo depende de los días, porque la falta de atención, especialmente cuando se grita desde la cocina y se trata mal a los camareros, definitivamente echa atrás a cualquiera. Para mí, eso de llevar a mis niños ahí ya no es opción, te lo digo. Hay tantos sitios familiares con mejor trato y a precios similares.

Y sobre qué hace que la atención del personal sea excepcional en este restaurante, yo diría que no tengo una respuesta clara. Para algunos, parece que esa amabilidad y el buen servicio son notables, pero mi experiencia fue más bien la opuesta. Tal vez si se ajustan algunas cosas y cuidan un poco más la atención al cliente, logren conseguir ese trato excepcional del que me han hablado. Por ahora, la verdad, no creo que regrese.

Cuánto cuesta una parrillada de carne en Parrilla El Niño De La Rubita

Y hablando de la Parrilla El Niño De La Rubita, la verdad es que siempre es un acierto. La última vez que estuvimos allí, disfrutamos de una cena increíble con música en directo. Un violín que realmente le daba un toque especial a la noche, ¿sabes? Perfecto para digerir esas tapas bien preparadas y llenas de sabor que te hacen querer más y más. Si deciden ir, ¡asegúrense de reservar el parking! Aunque tienen un parking privado y se ve que hay bastante espacio libre, mejor asegurarse y evitar sorpresas.

La comida es simplemente deliciosa. La pringá es de esas que la fama se ha ganado a pulso, así que no se la deben perder. Además, el solomillo de cerdo y la presa están de vicio, y lo mejor es que el precio es bastante razonable. Con unos 10-20€ por persona, te quedas más que satisfecho. La calidad de los platos es notable y, aunque el vino de la casa podría ser mejor, el café es excelente y el ambiente del salón es muy agradable, con una acústica buenísima que hace que todo suene mejor.

Otra cosa que me encanta de este sitio es el ambiente, se siente como estar en casa. Después de tantos años, la atención del personal sigue siendo excepcional. Nos recibieron con una sonrisa incluso antes de la apertura, ¡hicieron que nos sintiéramos como en casa desde el primer momento! En cuanto a las carnes a la brasa, wow, son de otro mundo. Además, siempre hay algo novedoso en el menú que sorprende a tus papilas. Se nota que apuestan por productos de calidad.

Si te preguntas cuánto cuesta una parrillada de carne, por lo que sabemos, ronda entre 20-30€, y realmente vale cada céntimo. Así que, prepárense para una experiencia deliciosa y, sin duda, querrán repetir. ¡No se lo pierdan!

Cómo se describen los chuletones y entrecotes que se sirven

Así que después de tanto tiempo, volví a Parrilla El Niño De La Rubita, y la verdad es que ha cambiado un poco desde mi última visita. Los precios han subido un pelín, pero bueno, hay que tener en cuenta que la comida sigue siendo de calidad, aunque te da un poco de pena ver ese cambio. Pedí unas tiras de berenjenas fritas con miel de caña que estaban bastante ricas, eso sí, quizás un poquito aceitosas, pero la miel de caña las salvó. ¡Definitivamente una buena opción para empezar la comida!

La atención fue muy buena, no me puedo quejar. Además, el sitio ha modernizado la gestión y se nota que se toman en serio los protocolos Covid. En cuanto a la comida, la presa ibérica que pedí... bueno, tenía un poco de exceso de grasa. Era sabrosa, pero no estoy seguro de si realmente era presa, ya sabes. Si te gusta la carne, es mejor ir con expectativas moderadas. Pero la terraza es un lujo, disfrutar de una buena comida al solecito es realmente agradable.

Ahora, un pequeño consejo: si vas, ten ojo con el aparcamiento, porque la entrada del restaurante no está allí. La casita al lado parece abandonada y es confuso, pero el restaurante está un poco más adelante. Así que no te asustes si parece que está cerrado. Aunque he oído de algunos que tuvieron experiencias bastante malas, como un servicio pésimo y que se negaron a encender el horno. No me imagino qué puede pasar en un sitio que se supone que tiene la especialidad en carne asada y no cumplen, pero bueno...

Sobre los chuletones y entrecotes, la gente dice que son simplemente sublimes. Tienen una calidad muy buena, preparados en un horno de leña, y las porciones son enormes. A los que les gusta la carne aseguran que vuelven sin dudarlo. Así que, si eres un amante de la carne, quizás deberías probarlos y olvidarte de lo demás. ¡Seguro que te gustarán!

Fotografías Parrilla El Niño De La Rubita

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