
La Esquina de Catalina es ese lugar que no te puedes perder si estás por Zahara de los Atunes. Con una ubicación privilegiada en C. Duquesa de Medina Sidonia, 1, este restaurante es un referente gastronómico por ofrecer lo mejor de la tierra y el mar, ¡y la carta no decepciona! Desde el fresco atún rojo de almadraba hasta las deliciosas carnes de Retinto, cada plato es una delicia que resalta la rica cocina mediterránea y andaluza.
Abierto seis días a la semana, este sitio tiene un ambiente cálido y acogedor, perfecto tanto para una cena romántica como para disfrutar con amigos. Puedes revisar su extensa carta de 42 platos y, si te animas, hacer tu reserva al 956 43 95 41. Hacerlo es fácil y, por supuesto, ¡merece la pena! No olvides mirar las fotos y reseñas antes; la experiencia de La Esquina de Catalina está a un clic de distancia.
Horarios La Esquina de Catalina
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–23:30 |
| martes | 11:00–23:30 |
| miércoles | 11:00–23:30 |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 11:00–23:30 |
| sábado | 11:00–23:30 |
| domingo | 11:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Esquina de Catalina
Dónde se encuentra La Esquina de Catalina
¡Hey, amigos! Si están por Zahara de los Atunes y buscan un lugar donde disfrutar del mejor atún de la zona, no se pueden perder La Esquina de Catalina. Está en la Calle Duquesa de Medina Sidonia, 1 y, les aseguro, ¡es todo un hallazgo! Desde que te sientas en su terraza, el ambiente te conquista; hay esa vibra tradicional que se siente al momento. Y créanme, ¡todo lo que prueben aquí vale la pena!
Ahora, hablemos de la comida. Tienen un tartar de atún que es, literalmente, un lujo. Me pareciera exagerado, pero ¡no! El pescado es de primera, así que aunque parezca un poco excesivo en presentación, el sabor compensa. Eso sí, cuidado con el adobo. Te lo digo como amigo: el adobo podría ser mejor. A veces es decepcionante tener que estar sacando trozos que no se pueden comer, pero bueno, hay otras delicias que lo compensan. Como su roll, que fue una gran sorpresa. ¡Recomendadísimo! La atención del servicio también se lleva un aplauso, especialmente el detalle al ofrecer agüita a tu perro. Un plus que siempre se agradece.
Para aquellos que estén pensando en lo que podrían disfrutar, no se pierdan las gambas de cristal con huevos rotos. ¡Oh, la la! Eso va directo al corazón. En general, el menú tiene un par de platos que se destacan, y aunque había algo de parafernalia en la presentación del tartar, están todos bien pensados. Pasamos una comida deliciosa y, sinceramente, volveríamos a repetir sin dudarlo.
Así que, para resumir, si estás buscando un sitio donde comer bien, disfrutar del ambiente y recibir un servicio excepcional, La Esquina de Catalina es tu opción. Recuerda que están en C. Duquesa de Medina Sidonia, 1, 11393 Zahara de los Atunes, Cádiz. ¡Buen provecho y que tengan un verano maravilloso!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante La Esquina de Catalina
Y si hablamos de La Esquina de Catalina, ¡es una maravilla! Te cuento que probamos su tapa en la ruta del retinto, que era un verdadero espectáculo. Pero no te puedes ir sin experimentar la morcilla de atún; de verdad, se convirtió en mi favorita. Y si creías que eso era todo, espera a probar el helado de naranja de postre... ¡sin palabras! Si estás en Zahara, pasar por aquí es un must. Por unos 20-30€ por persona, comes de lujo, y el servicio es de 5 estrellas.
Nosotros estuvimos allí un 26 de junio y todo fue increíble. Desde el momento en que entramos, el trato fue muy bueno, simplemente genial. El jamón de atún (que, por cierto, solo tienen en ciertas épocas del año) es una auténtica locura. Ojo, también pedimos un tartar de atún que era un deleite total. Y, ¿has probado los huevos fritos con chorizo de atún? ¡Menuda bomba! Para cerrar, la tarta de la abuela y una pera hecha a baja temperatura con reducción de canela y helado de lima fueron el broche perfecto a una comida de 50-60€ por pareja. Sin duda, volveremos.
Otra experiencia genial que tuvimos fue un almuerzo donde pedimos varias cosas: 4 tortillas de camarones, berenjenas con miel de caña, pez limón y calamares. Todo estaba riquísimo, especialmente el tartar de atún rojo, que lo preparó un fenómeno llamado Fernando, muy atento y amable. La tarta de queso, hecha con queso payoyo al horno, ¡espectacular para no perderse! Al final, entre dos parejas salimos a 65€, así que ¡muy bien de precio también!
Aunque hay que mencionar que la experiencia no siempre es perfecta. Tuvimos un pequeño inconveniente cuando fuimos sin reserva una vez. El servicio se volvió un poco lento, y aunque disfrutamos del atún a la plancha y del tataki (ambos muy buenos, de verdad), la guarnición dejaba un poco que desear, escasa, la verdad. También notamos que nos cobraron 1,5€ por servicio a pesar de no pedir pan, algo típico por aquí. Pero la comida tiene calidad, ¡eso no se puede negar!
En resumen, el tipo de cocina que encontrarás en La Esquina de Catalina es una mezcla deliciosa de sabores del mar, centrada principalmente en el atún, tirando hacia lo tradicional y lo que ellos llaman 'cocina de autor'. ¡Así que ya sabes, si te dejas caer por Zahara, ¡no te lo puedes perder!
Cuál es una de las especialidades del menú que se menciona en el artículo
Y después de ese día tan épico en La Esquina de Catalina, ¡no puedo dejar de pensar en lo bien que nos trataron! Desde el momento en que entramos, la familia que está al mando nos hizo sentir como en casa, y eso siempre se agradece. Si hay algo que han sabido hacer es poner en valor el atún de almadraba. La manera en que nos guiaron a través de los diferentes cortes y preparaciones del atún fue algo único. ¡Y no olvidemos la tapa de la Rita del Atún 2024, que nos dejaron probar! Aparentemente, esa tapa se llevó premios, y con razón.
El ambiente en el restaurante era super acogedor y muy bien cuidado. Nos reunimos un grupo de 12 personas y, a pesar de que éramos un buen número, el servicio fue impecable. La atención del personal fue de 10; se notaba que estaban atentos a nuestras necesidades, cambiando platos cuando cambiábamos de sabores y todo eso. En cuanto a la comida, simplemente exquisita: el Carpaccio de Atún Rojo es algo que no te puedes perder, y la tarta de queso... ¡Uf, buenísima! Por no hablar del equipo de cocina que realmente domina el arte de la degustación de una cocina de calidad.
Hubo algunos comentarios más críticos, pero qué te puedo decir, la fritura de pescado estaba bien y las tortillitas de camarones son un clásico. A veces, la magia de un lugar se encuentra en sus especialidades, como esos huevos rotos con chorizo de atún, aunque quizás no fue el mejor plato que probamos. Debo reconocer que el detalle de tener platos adaptados para quienes son intolerantes a la lactosa es un punto a favor, ya que se preocupan por todos.
En resumen, cada vez que pienso en ese sitio, me entran ganas de regresar. Si te gustan las buenas experiencias gastronómicas, la tarta de queso y las albóndigas de retinto que probó mi amiga son solo algunas de las muchas razones para no perdértelas. Ellos definitivamente saben cómo crear una experiencia inolvidable, ¡así que espero que pronto podamos volver todos juntos!
Qué tipo de ambiente ofrece La Esquina de Catalina para sus comensales
No sé si ya te he contado sobre La Esquina de Catalina en Zahara de los Atunes, pero en serio, ¡tenéis que probarlo! La experiencia fue de 5 estrellas. Empezamos con unas cervezas bien fresquitas, lo que siempre es un puntazo en un día caluroso. Los peques se pidieron unos espaguetis carbonara que devoraron en un abrir y cerrar de ojos y una ensalada que también no dejaron ni las migajas. Por nuestro lado, pedimos unos callos de atún que estaban fantásticos y un surtido de atún rojo a la plancha que era un auténtico deleite.
La atención fue otra de las cosas que se notó. Catalina salió a ver cómo nos había ido con la comida y estaba tan amable y simpática, que te hacía sentir como en casa. Eso sí, un par de detalles que se podrían mejorar: el servicio de mesa… el pan y los picos se traen a medida que los pides, ¡pero ojo! que te lo cobran por comensal. Quizás podrían moderar un poco los precios para adaptarse mejor a la competencia del lugar. También notamos que los precios de los platos fuera de carta no estaban muy claros, pero en general, creemos que es un buen sitio y que volveremos.
Por supuesto, hay opiniones mixtas. No todo el mundo se va satisfecho al 100%. Por un lado, el restaurante tiene un ambiente familiar, y la atención de todos es bastante buena, aunque parece que a veces hay disparidad en los detalles, como los chupitos de cortesía que a algunos les sirven y a otros no. Es un pequeño detalle que se comentó en la mesa. También noté que las raciones a veces son un poco escasas, como la de huevos revueltos de ortiguitas de mar y gambas, que era más pan que otra cosa. Pero, ¡bueno! si te gusta la cerveza, la tapa de papas aliñás que trae mientras esperas la comida es muy rica, así que eso compensa un poco.
Y, hablando del ambiente, La Esquina de Catalina ofrece un espacio acogedor y bastante campechano, que te hace sentir en familia. Es ideal para compartir entre amigos o con la familia, como nosotros lo hicimos. Sabes, ese tipo de lugar donde la calidad de la comida se siente, y el trato cercano de los camareros y de Catalina te deja con una sonrisa al final de la comida. Sin duda, un acierto total si estás buscando un lugar con buen rollo y comida de calidad.
Cuántos días a la semana está abierto el restaurante
¡¿Y qué decir de La Esquina de Catalina?! La experiencia que tuvimos ahí fue simplemente increíble. Estuvimos 4 amigos comiendo un martes cualquiera, y ni en mil sueños pensamos que sería tan genial. Nos dejamos llevar completamente por Manolo y, la verdad, lo mejor que pudimos hacer. La variedad de platos de atún que nos sirvió estaba para chuparse los dedos. Desde el tartar de atún rojo hasta el carpaccio, cada bocado era una delicia. Sin olvidar el surtido de atún a la plancha y ese tataki que simplemente hace que tus papilas gustativas bailen de felicidad. Y si buscan un final perfecto, no se pueden perder las tartas caseras de Catalina, que son la guinda del pastel. ¡Menuda manera de cerrar la comida!
El ambiente es otro punto que merece mención, súper acogedor y con un servicio excepcional. Tanto Adrián como Paco se encargaron de que no nos faltara de nada, siempre con una sonrisa y atentos a todos los detalles. Y cómo olvidar cuando la dueña, Catalina, se acercó a preguntar cómo nos estaba yendo todo. ¡Qué detalle más bonito! Además, ¡no hay que preocuparse por aparcar! Hay muchas plazas libres y el aparcar es gratuito. Así que si vas con el coche, estás de suerte.
Mientras estábamos allí, nos enteramos de que muchos de sus platos están elaborados con productos de primera calidad. El pan de hamburguesa de Domi Vélez y la torrija brioche son simplemente irresistibles. Aunque hay que mencionar que algunas raciones no son muy abundantes, la calidad compensa con creces. Por unos 50-60 € por persona, sentimos que tuvimos un festín que bien lo vale. Y si te gustan los postres, todos rondan los 6 €. ¡Menuda gozada!
Por cierto, para que lo sepan, La Esquina de Catalina está abierto toda la semana, así que no hay excusa para no visitarlo y disfrutar de todo lo que ofrecen. ¡Ya estamos pensando en volver!
Qué platos destacados se pueden encontrar en la carta de La Esquina de Catalina
Ya te conté cómo es de bonito Zahara de los Atunes, ¿verdad? Pues si te das una vuelta por el pueblo, no puedes dejar de pasar por La Esquina de Catalina. Está en C. Duquesa de Medina Sidonia, 1, y la verdad es que es un sitio que te atrapa desde el primer momento. El ambiente es súper acogedor, perfecto para relajarte después de un día en la playa. La decoración es un buen mix entre lo rústico y lo moderno, y te hace sentir como en casa. Además, los camareros son encantadores, siempre con una sonrisa y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú.
Hablando de comida, ¡ni te imaginas lo que tienen! Sus pescados frescos son una maravilla, y eso no se puede pasar por alto. Te recomiendo que empieces por los tacos de atún, que están para morirse. Además, si tienes la suerte de estar allí durante la temporada de gambas de cristal, no te las pierdas. Son un verdadero manjar. Y por supuesto, no puede faltar un buen vino de la región para acompañar. Es el maridaje perfecto para disfrutar de un buen rato con amigos.
No olvides probar su paella de mariscos. ¡Es que no tiene comparación! Te prometo que ese sabor del mar en cada bocado te hará querer volver una y otra vez. Y para cerrar con broche de oro, su flan casero es un toque dulce que le viene de maravilla a la comida. En resumen, La Esquina de Catalina es un sitio que no solo te ofrece buena comida, sino también una experiencia agradable y cálida. Si decides visitar, ya sabes, ¡prepárate para disfrutar y hacer de tu día algo realmente especial!








