
La Escaloná es el lugar ideal si buscas disfrutar de magníficas tapas en un ambiente acogedor y amigable, en pleno corazón del casco antiguo de Sevilla. Ubicado en la Plaza de la Alfalfa, este encantador restaurante especializado en cocina andaluza ofrece una experiencia gastronómica que destaca por su pasión por la buena comida y un servicio siempre ágil y esmerado. Desde su inauguración por el Grupo Spala en 2017, han cautivado a locales y visitantes con un menú que no solo incluye tapas frías y calientes, sino también una amplia selección de vinos de diversas denominaciones de origen.
Aprovecha su salón cómodo y la zona de barra perfecta para disfrutar de un buen vino o una tapa rápida. ¿Prefieres estar al aire libre? La terraza cuenta con toldos y calefacción, así que puedes disfrutar de tu comida independientemente de la temporada. Con más de 8993 reseñas y una puntuación de 4.5 sobre 5, está claro que La Escaloná se ha ganado su lugar en el corazón de sus visitantes. Así que, si estás por Sevilla, no dejes pasar la oportunidad de probar sus delicias.
Horarios La Escaloná
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–24:00 |
| martes | 12:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Escaloná
Qué tipo de comida se ofrece en La Escaloná
¡Hola! Si buscas un lugar chulo para disfrutar de tapas deliciosas en Sevilla, tienes que probar La Escaloná, en pleno corazón del Casco Antiguo, en la Pl. de la Alfalfa, 12. Te prometo que la comida es de 5 estrellas. Aunque a lo mejor el ambiente no es lo más acogedor del mundo, de verdad que lo que importa es lo que hay en la mesa, ¡y de eso saben mucho aquí!
La última vez que estuve, no teníamos mucha hambre, así que pedimos empanadas argentinas, carrillada ibérica y langostinos al ajillo. ¡Madre mía, qué barbaridad! Los sabores eran increíbles y se notaba que los ingredientes eran frescos (¡ni más ni menos que de marzo!). Además, el servicio fue rápido y profesional, ideal cuando estás deseando comer. Salí de allí repleto y con ganas de más. Y lo mejor de todo es que tienen unas mesas afuera, así que cuando llegue el buen tiempo, ¡no dudaré en volver a disfrutar de su terraza!
En otra visita, pedí unas bravas que estaban de rechupete, y un solomillo de ternera que estaba en su punto; la combinación con la salsa y la batata dulce fue simplemente perfecta. También hay que mencionar a Dario y Juanjo, que me atendieron de maravilla. Por lo que respecta a las opiniones, hay algunas críticas mixtas, así que si un día no te convence, hay muchas opciones por la zona.
Pero para responder a tu pregunta sobre qué tipo de comida se ofrece en La Escaloná, puedes esperar encontrar una variedad de tapas típicas y algún que otro plato más elaborado, como carrillada ibérica o empanadas. Así que si te apetece una experiencia gastronómica con tapas que valen la pena, no dudes en pasarte por ahí. ¡Yo por mi parte, estoy seguro de que volveré con mi familia en la próxima ocasión!
Dónde se encuentra ubicado el restaurante La Escaloná
Y bueno, hablando de La Escaloná, este lugar realmente nos ha dejado impresionados. Desde que llegamos, la atención fue inmejorable. Darío, Luis y Alexa se encargaron de hacernos sentir como en casa, y eso se agradece muchísimo. La comida estuvo perfecta; no hay manera de describir lo bien que saben esas Patatas Bravas o el Tataki de Atún. De verdad, son un must si decides visitar. Y ni hablemos de las Croquetas de Boletus, ¡buenísimas! E incluso los Calamares con Gulas y Gambas estaban de otro mundo. Cada plato que probamos merecía un aplauso.
Por otro lado, me gusta que el restaurante cuenta con una buena carta de raciones y tapas a precios razonables. Es fácil disfrutar de una buena cena sin que te duela el bolsillo, con raciones generosas y la atención siempre de 10. ¡El ambiente es genial también! Se hace muy agradable disfrutar de una cena en un lugar que se siente acogedor y vibrante al mismo tiempo. Si vas, no dudes en probar la Cava Sangría; es perfecta para compartir y a todos les encanta. ¡Ideal para salir con amigos!
Y si te digo la verdad, aunque yo no alcancé a comer en La Escaloná, la disposición de los camareros para ayudarme a probar un rebujito me dejó una buena impresión, y el barman realmente sabe lo que hace, porque me lo preparó riquísimo. Definitivamente, es un lugar que ¡tienes que probar! La próxima vez que esté en Sevilla, no dudaré en volver a disfrutar de su oferta.
Para que no busques mucho, La Escaloná se encuentra en Pl. de la Alfalfa, 12, en el Casco Antiguo de Sevilla, un lugar que ya se ha ganado un espacio en mi corazón para cenar. Si buscas una experiencia agradable con un toque local y deliciosa comida, este es el sitio. ¡Espero que te animes a visitarlo pronto!
Desde cuándo está en funcionamiento La Escaloná
La Escaloná es ese lugar que, una vez descubres, te preguntas cómo has estado tanto tiempo sin él. Te sientes como en casa nada más entrar. La ubicación es perfecta, justo en la Pl. de la Alfalfa, un rincón encantador del Casco Antiguo de Sevilla donde siempre hay buena vibra. El sitio tiene una nota alta en todos los aspectos, porque literalmente, las cinco estrellas que le han dado son más que merecidas. Y si quieres pasar un buen rato, asegúrate de que Juan te atienda. Es el camarero más amable que te puedas encontrar, siempre con una sonrisa y listo para recomendarte los mejores platos.
No puedes dejar de probar las patatas bravas; son la bomba. Son crujientes por fuera y suaves por dentro, ¡el equilibrio perfecto! También, la carrillada es otro de esos platos que hace que se te haga la boca agua solo de pensar en él. De verdad, te va a dejar con ganas de más y si tienes suerte, Juan te la puede combinar con un buen vino. Y si llegas un poco más tarde, no te preocupes, porque a pesar de que hay que esperar a veces, el servicio es siempre rápido y efectivo. En una ocasión, entramos por casualidad y pedimos varias tapas, como el famoso flamenquín, y la pasó genial. ¡Te prometo que es el mejor que he probado!
Algo importante es que aunque lo llaman para tapear, lo cierto es que muchos de los platos son más bien para una buena comida. Así que no dudes en ir con hambre. Si puedes, reserva con antelación o llega pronto, porque este lugar se pone popular, y la espera, aunque a veces larga, bien vale la pena. Pide de todo: la ensaladilla, las croquetas y el risotto de boletus son un acierto seguro. Y si eres de postre, no te olvides de la tarta de queso y la de zanahoria, son dos imprescindibles.
Para que te hagas una idea de la historia, La Escaloná lleva en funcionamiento desde hace un tiempo, y solo ha ido cogiendo más fuerza gracias a sus platos y a una atmósfera tan única. Serás capaz de olvidar el mundo mientras saboreas cada bocado. Así que planea tu visita y prepárate para disfrutar, ¡te va a encantar!
Qué especialidades se pueden encontrar en el menú de La Escaloná
¡Ya te digo que visitar La Escaloná ha sido una de las mejores decisiones que hemos tomado en Sevilla! La calidad y preparación de la comida son dignas de un aplauso; la verdad, no me esperaba tan buenos platos en un sitio así. Tienes que probar los chocos con alioli —son simplemente espectaculares— y no puedo dejar de hablar de las croquetas de pulpo que están para morirse. Es cierto que a veces se echa de menos más opciones de tapas, ya que la mayoría son raciones, pero la calidad-precio está increíble; salimos muy contentos.
Con la buena comida vienen camareros que son un encanto. No sé tú, pero valoramos mucho un buen servicio, y aquí lo tienes. En uno de nuestros días comimos abuñuelos de gamba cristal que estaban riquísimos y también nos deleitamos con el tataki de atún rojo y una morcilla con cebolla caramelizada e higos que ni te cuento. También te recomiendo el risotto que estaba de rechupete. Los postres, ni hablar; la tarta de queso al estilo Vasco es otra cosa que tienes que dejarte caer. Y el ambiente en la Plaza de la Alfalfa es genial, ¡siempre hay buen rollo!
Si estás buscando un lugar con un trato excelente y un ambiente agradable, La Escaloná es el sitio. No olvides pedir la ensalada de salmón y los platos de gulas con chipirones; son igual de buenos que la tarta de zanahoria que viene para cerrar la cena con broche de oro. Te aseguro que no solo comerás bien, sino que también tendrás ganas de volver. Ahora, si te estás preguntando qué especialidades puedes encontrar en el menú, ¡te va a encantar! Desde lo clásico como las patatas bravas hasta opciones más creativas, cada bocado es un festival de sabores. ¡No pierdas la oportunidad de pasar un buen rato aquí!
Cuál es la puntuación promedio de La Escaloná según las reseñas de los visitantes
Y así, después de un día entero explorando el centro de Sevilla, decidimos darnos un capricho en La Escaloná, ese restaurante de tapas en la Pl. de la Alfalfa, 12. La verdad es que me imaginaba algo mucho más acogedor, pero la experiencia no fue la que esperaba. Para empezar, el servicio de principio a fin fue pésimo gracias al encargado. Los camareros fueron correctos y educados, pero su jefe... uff, eso era otra historia. Hicimos una reserva para 5 personas y cuando llegamos, solo había una mesa con 2 sillas. ¡Increíble! Así que imagínate la incomodidad, comiendo allí 5 personas, apretujados y esperando que el último se uniera.
Además, el vino que nos ofrecieron fue una broma. En lugar de lo que pedimos, nos pusieron otro sin consultarnos y después, ¡sorpresa! Nos lo cobraron como si fuese el que habíamos pedido originalmente. No hay nada como ese tipo de sorpresa en la cuenta, ¿verdad? Aunque los platos eran más bien pequeños y su calidad... digamos que justa. Uno de ellos, un aguacate, lo sacaron quemado. ¿De verdad? Y no hablemos de las gyozas, que venían fritas en lugar de al vapor como decía la carta. La decepción fue real, para no repetir, la verdad.
Por otro lado, también escuché a otros amigos que tuvieron una experiencia más positiva. Una conocida mencionó que almorzaron allí y que el trato fue excelente, especialmente con un camarero llamado Luis, quien les hizo la cena más amena. Pero, al leer sus reseñas, parece que la comida se quedó un poco en lo básico y poco tradicional. Otro grupo optó solo por unas copas y el ambiente del local les encantó, pero no recomendaron el lugar para comer porque el precio era elevado para la calidad. Y eso que parece que la famosa ensaladilla estaba bien, aunque no la mejor que han probado.
Así que, si hacemos un recuento rápido de las reseñas, la puntuación promedio de La Escaloná estaría alrededor de 3 estrellas. Podría ser un buen lugar para una copa y un par de tapas, pero si buscas una experiencia culinaria auténtica, tal vez quieras seguir explorando otras opciones por allí.
La Escaloná tiene opciones de tapas frías y calientes
Y de verdad, La Escaloná se ha convertido en uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Comida de 10, servicio de 10, y un ambiente que te hace querer quedarte hasta que cierren. Las croquetas y los raviolis crujientes fueron un auténtico festín, ¡no puedo dejar de recomendarlos! Luis, el camarero que nos atendió, fue un crack, así que si lo ven por ahí, ¡subanle el sueldo! Es el tipo de atención que te hace sentir como en casa.
Y el jamón ibérico, ¡madre mía! Si eres fan, no puedes dejar de probarlo junto a una buena tortilla de patatas. No hay nada como un buen tapper para compartir y tener esas charlas interminables con amigos. Y no sé qué decirte de los postres, pero la tarta de queso que nos trajeron al final fue como cerrar con broche de oro, ¡una delicia total! La noche se fue volando y nos fuimos más que satisfechos, en especial gracias a Darío, que estuvo al pie del cañón.
El local es acogedor, y aunque es cierto que, en algunas ocasiones, el servicio puede ser un poquito más lento, eso no le quita a la experiencia lo especial que es. Lo importante es el buen rollo que se respira, y como dicen muchos, La Escaloná te atrapa, y lo último que quieres es irte cuando la comida es tan rica. Las raciones son generosas, y si te gustan las tapas, ¡tienes que probar los buñuelos de gambas cristal y las patatas bravas! Unos sabores que no se olvidan fácilmente.
Por cierto, si te preguntas si tienen opciones tanto frías como calientes, la respuesta es sí. Aquí puedes disfrutar de una variedad de tapas que van desde las tradicionalmente frías hasta las más elaboradas y calientes. Así que no tienes excusa: invítate a una ronda de tapas con tus amigos y ¡haz tu propia mezcla! La Escaloná es definitivamente un lugar que querrás repetir, así que ve preparando tu próximo plan.
Cómo es el ambiente en La Escaloná
Ya te digo, La Escaloná tiene una carta que es todo un viaje en sí mismo. Las tapas tienen nombres muy sugerentes, lo que te hace pensar que vas a tener una experiencia gastronómica increíble. Pero la realidad es que suena mejor de lo que sabe. Las albóndigas con choco, por ejemplo, eran bastante sosas; casi me pregunté si se habían olvidado de añadirles un poco de sal. Y no hablemos de las alcachofas, que estaban un poco duras para mi gusto. Si vas buscando algo espectacular, puede que este no sea tu sitio.
Ahora, no todo es tan negativo. Las empanadas argentinas que probé estaban realmente buenas, así como la ensaladilla rusa, que fue un acierto. Te dejo el consejo de que es mejor centrarse en lo que se hace bien en lugar de arriesgarte con las cosas más innovadoras que no funcionan tan bien. La comida me costó entre 10 y 20 euros por persona, así que por el precio no puedes esperar una gran experiencia, pero esperaba algo de calidad, la verdad.
Hablando del servicio, se podría calificar de normalito; nada del otro mundo, le daría un 3 de 5. El lugar tiene un ambiente bastante agradable y casual, perfecto para hacer una parada en medio del bullicio del Casco Antiguo de Sevilla. La música está a un buen volumen y las mesas están dispuestas para que te sientas cómodo y puedas charlar con tus amigos. En resumen, La Escaloná tiene una vibra interesante y en teoría debería ser un buen plan, pero al final del día, te deja con más ganas de lo que realmente ofrece. Si miras de nuevo al plato, puede que pienses que no vale mucho la pena volver.








