La Bodega

La Bodega

La Bodega, ubicada en Calle Llerena, 3-7, C. Previsión, 6, 41008 Sevilla, es un lugar que no te puedes perder si eres amante de las tapas. Con una cocina que refleja su herencia de establecimientos como Bodega Dos de Mayo y Casa la Viuda, aquí los guisos tradicionales compiten codo a codo con tapitas clásicas y vanguardistas. Situada en la entrada del barrio de San Lorenzo, este lugar ha sido un colmao y taberna desde principios del siglo XX, ofreciendo un viaje al corazón de la gastronomía sevillana.

Al descubrir su carta, te encontrarás con delicias como cerdo en salsa de whisky, gambas al ajillo, y el icónico mollete de pringá. Si buscabas un buen sitio entre los muchos bares de tapas de Sevilla, ¡esta fue una magnífica recomendación! Aquí podrás comer y beber bien, rodeado de nuevos amigos y una buena cerveza fría. La calidad de sus tapas es innegable, convirtiéndola en una parada obligatoria para todo amante de la buena comida.

La Bodega

Bar de tapas
4,2
767Reseñas
Fotos
Hace esquina con, Calle Llerena, 3-7, C. Previsión, 6, 41008 Sevilla
653 29 49 38

Horarios La Bodega

DíaHora
lunes12:00–16:30, 20:00–0:30
martes12:00–16:30, 20:00–0:30
miércoles12:00–16:30, 20:00–0:30
jueves12:00–16:30, 20:00–0:30
viernes12:00–16:30, 20:00–0:30
sábado12:00–16:30, 20:00–0:30
domingo12:00–16:30, 20:00–0:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Bodega

Dónde se encuentra La Bodega

¡Hey, grupo! Si estáis por Sevilla y queréis disfrutar de un buen rato, dejadme hablaros de La Bodega, un bar de tapas que se encuentra en Calle Llerena, 3-7, justo en la esquina con C. Previsión, 6, 41008 Sevilla. La verdad es que es un lugar que siempre procuro visitar cada vez que regreso a la ciudad. La atmósfera es muy agradable y acogedora, ideal para compartir unas cervezas y picar algo.

En cuanto a la comida, tienen una gran variedad de tapas y, si eres amante del vino, ¡estás de suerte! Su selección de vinos dulces es bastante interesante. Supongo que más o menos puedes esperar gastar entre 10 y 20 euros por persona, lo que está genial para salir con amigos. Eso sí, no todo es perfecto. He escuchado que el servicio a veces puede ser un poco caótico debido a que comparten cocina con 'la esquinita'. En una visita, pedí un montadito de tortilla y, después de una eternidad, me dijeron que no quedaba. Definitivamente, hay algo de lío en la organización.

Lo que me encanta del lugar son las cervezas frías y las tapas que son un verdadero deleite, como la famosa torta de aceite con guacamole, salmón y almendras. A veces, el ambiente se llena de vida y es fácil perder la noción del tiempo. Sin embargo, me gustaría que el servicio fuese más rápido; a veces parece que están más pendientes de las mesas que ya han terminado que de los que todavía estamos disfrutando. ¡Eso no me gusta!

Volviendo a la pregunta: ¿Dónde se encuentra La Bodega? Pues está en la Calle Llerena, 3-7, en la esquina con C. Previsión, 6, 41008 Sevilla. Así que ya sabéis, si queréis un plan chido para pasar la tarde, ¡no os lo penséis más y dadle una oportunidad a este rincón sevillano!

Qué tipo de comida se sirve en La Bodega

Si hay algo que te va a enamorar de La Bodega, es el ambiente tan familiar y acogedor que se respira. Imagina estar en el barrio de La Macarena, donde la vida pasa despacito y la gente se siente como en casa. Aquí la comida está siempre al nivel y los precios son buenísimos. Por apenas entre 10 y 20 euros, puedes disfrutar de una buena variedad de tapas, desde unas picas bravas que te dejarán con ganas de más hasta unos bacalaos con frutos rojos que son pura delicia. De verdad, te lo digo, es un sitio donde cada bocado cuenta.

El servicio también es un punto fuerte. Los camareros son súper amables y están siempre dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Si entras a la barra a pedir, no te sorprendas si saluda a la parroquia habitual. Y si te apetece tomar algo, la cerveza de barril como la Cruzcampo y los vinos de Bodegas El Gato son un must. ¡Nada como disfrutar de unas tapitas con amigos, una buena charla y unas risas mientras te da el sol!

Y hablando de platos, ¡ni se te ocurra irte sin probar la torta de aceite! Hay varias versiones, una con aguacate, salmón y almendras que es un auténtico manjar, y otra con guacamole que te hará querer repetir. ¡Ah! Y no te olvides de los caracoles que, aunque parezcan un plato atrevido, están para morirse de buenos. ¿Te imaginas? Una mezcla de sabores típicos sevillanos que, al final del día, te dejan con ganas de volver. La variedad de opciones es amplia, y siempre está la posibilidad de ir probando esas tapas que van saliendo de la cocina.

Así que, ¿qué tipo de comida se sirve en La Bodega? Pues, en resumen, tapas típicas sevillanas con un enfoque en calidad y buen precio. Desde tapas sorprendentes hasta los clásicos eternos como el pescaito frito y las bravas, hay algo para cada gusto. Un sitio ideal para relajarte, disfrutar y, sobre todo, saborear esta joya de Sevilla. ¡Ya estás tardando en hacer tus planes para ir!

Cuáles son algunas de las especialidades destacadas del menú

Entonces, si te estás preguntando por La Bodega en esa esquina tan conocida de Calle Llerena, te diré que es un bar de tapas que debes considerar cuando estés en Sevilla. La verdad es que la atmósfera es genial, siempre hay un buen ambiente y la gente está de buen rollo. Cinco estrellas son merecidas cuando se trata del servicio: los camareros son súper amables y siempre tienen una sonrisa en la cara. Si lo que buscas es un lugar acogedor para disfrutar con amigos o familia, aquí lo has encontrado.

Su carta de tapas es bastante variada y original. Te aseguro que no te vas a quedar con hambre, ya que las tapas son contundentes y de calidad a un precio que no se puede superar. Imagínate disfrutando un par de tapas mientras te tomas una caña, todo en un ambiente que hace que te olvides del estrés. Aparte, todo está elaborado con cariño, y se nota en cada bocado. ¡Definitivamente un punto a favor!

Claro, no todo es perfectísimo. Hay opiniones encontradas sobre el servicio, y algunas reseñas mencionan que hay momentos de descontrol y que a veces te toca levantarte para buscar atención. Pero eso es parte de la experiencia, ¿no? A veces hay que tener paciencia y disfrutar de la compañía, aunque a veces la espera sea un poco larga. Sin embargo, personalmente creo que merece la pena por la comida que ofrecen.

Si te preguntas por las especialidades destacadas del menú, no te puedes perder las croquetas; son un clásico en la mayoría de las tabernas andaluzas. También tienen unas medias raciones que son perfectas para compartir y probar un poco de todo. Además, toparse con una buena ración de jamón o unas aceitunas aliñadas siempre es una buena idea. Así que, si estás por la zona, ¡no dudes en hacer una parada!

Qué herencia gastronómica tiene La Bodega

Y mira, a pesar de todo lo que he escuchado, me hice la idea de que La Bodega podría ser una buena opción para una tarde de tapas con amigos. La ubicación es genial, hace esquina con Calle Llerena, así que es fácil de encontrar y tiene ese ambiente típico sevillano que tanto me gusta. Pero, wow, el servicio realmente me dejó un poco desilusionado. ¿Te imaginas tener que recordarles lo que pediste y esperar una cerveza que nunca aparece? Buff, eso no es lo que quieres en una noche de tapeo. Aunque la comida estaba bien, no era nada del otro mundo, así que no me motiva a volver.

Por otro lado, también he escuchado que hay quienes van solo por los vinos, ¡y dicen que están de lujo! Hay personas que le dan hasta cinco estrellas por la calidad de los ahumados y el trato de los camareros. Un poco de contraste, ¿no? Pero claro, para mí, con ese servicio tan confuso, prefiero no arriesgarme. Me parece que debe ser una experiencia diferente, porque algunas reseñas destacan lo rápido y eficiente del servicio. Es una pena que, en mi caso, no fue así y acabé saliendo un poco frustrado.

En cuanto a la herencia gastronómica que tiene La Bodega, parece que se siente un poco desigual. Hay quienes destacan platillos como las papas sevillanas y la mojama, que son un clásico, pero a mí me tocó lidiar con unos adobos y fajitas que no estaban a la altura. Al final, el lugar tiene ese aire de tapeo tradicional, pero tal vez lo que le falta es un poco más de atención al cliente y consistencia en la calidad de la comida. Así que, por lo menos por ahora, creo que voy a buscar otro sitio que me dé más ganas de volver.

Desde cuándo ha estado en funcionamiento La Bodega

Ya sabes que La Bodega, ese bar de tapas que está en la esquina de Calle Llerena, 3-7, en C. Previsión, 6, 41008 Sevilla, tiene una fama que lo precede. 5 estrellas para el ambiente, la comida se lleva un 5 y el servicio también, pero lo curioso es que también hay personas que han tenido experiencias menos agradables. Por ejemplo, un grupo llegó y se encontró con un panorama digno de "Los Juegos del Hambre", esperando por una mesa mientras otros eran atendidos a dedo. La verdad es que eso puede dejar un mal sabor de boca, especialmente si venías con mucha ilusión. ¡Qué mal rollo!

A pesar de eso, no todo es negativo y hay muchas razones para querer disfrutar de este sitio. Las tapas que ofrecen son bastante variadas y, de verdad, si te cuentas entre los que aman las alcachofas con jamón, el queso viejo de oveja y el bombón de pato, estás en el lugar adecuado. ¡Cada plato es una delicia! Además, la manzanilla que tienen es de las mejores que puedes encontrar. Aunque, ojo, hay que estar preparado porque el servicio ha sido un poco errático últimamente. Al parecer han cambiado el sistema y están probando con camareros que toman la comanda directamente en mesa. La idea es buena, pero a veces parece que se olvida la comandita… ¡Menuda desorganización, colega!

Sin embargo, no te desanimes. Si te apetecen unas tapas y disfrutar de un buen vino o cerveza, La Bodega sigue siendo un sitio muy agradable. Eso sí, ¡también podrías disfrutar de una piña colada hecha manualmente! La última vez que fui, me quedé sorprendido, ¡estaba buenísima! Aunque no es el plan típico de tapas, de vez en cuando es bueno variarlo, ¿verdad?

En cuanto a su apertura, según he escuchado, La Bodega lleva funcionando desde hace un par de años. Así que, aunque tiene sus altibajos, todavía tiene tiempo para mejorar y adaptarse a las demandas de la gente. ¡Siempre hay oportunidades de redención!

Qué ambiente se puede esperar en La Bodega

Ya hemos charlado un poco sobre La Bodega, pero la verdad es que hay mucho más que contar. Así que vale la pena seguir. El ambiente es el típico de un bar de tapas andaluz, acogedor y lleno de vida. Imagínate las risas y las charlas entre amigos, el tintineo de las copas y el aroma de las tapas saliendo de la cocina. Pero también hay que decir que, en ocasiones, el servicio puede ser un poco irregular. Hay gente quejándose de la espera eterna en las mesas, y eso es algo que solo le quita el buen rollo a la experiencia. No está bien que te digan que lo que pediste no está, y más si has estado esperando con hambre.

Hablando de la comida, los comentarios son un poco mezclados. Unos días te sorprenden con unas alcachofas con jamón que son puro placer, y al siguiente puedes quedarte con un cocktail de marisco que no te deja muy satisfecho, con tres lechugas y nada de sabor. A veces parece que se olvidan de cómo hacer unas tapas que realmente brillen, y eso es una pena, porque este sitio tiene mucho potencial.

Y en cuanto a los precios, no son desorbitados. Se habla de un rango de 10 a 20 € por persona, pero con calidad algo variable. Si solo buscas unas cañas y algún picoteo, quizás esté bien para pasar un rato, pero si lo que quieres es una experiencia gastronómica memorable, tal vez haya que pensarlo dos veces. ¡Al final, todo es de prueba y error!

En general, el ambiente en La Bodega puede ser bastante agradable, un lugar donde las charlas fluyen y la música acompaña. Sin embargo, no esperes una experiencia gourmet, porque está claro que la cocina puede tener sus altibajos. Hay quienes disfrutan el sitio por las tapas y el vino de Cádiz, pero hay que ir con la mentalidad de que puede que algunos días no esté a la altura. Al final, es un buen sitio para una tarde de cañas con amigos, pero con la opción de disfrutar unas tapas de forma simple y desenfadada.

Qué bebidas se ofrecen en La Bodega

Y claro, al hablar de La Bodega, hay que mencionar que no puedes pedir solo una tapa de puntillitas. ¡Olvídate de eso! Lo mejor es que vayas a lo seguro y pidas media ración porque la tapa es enana, y, además, ¡sosa y mal frita! El choco que te ofrecen es más bien potón, blando y sin sabor. Puedes sentir que realmente te están engañando, y eso puede dejarte un mal sabor de boca, ¿a que sí? La ensaladilla no se queda atrás en la decepción, ya que la media ración es ridícula y no aporta mucho en términos de sabor.

A pesar de esas pocas impresiones negativas sobre la comida, el ambiente de La Bodega tiene su encanto. Cuando entras, te encuentras con un lugar espacioso y acogedor, donde el buen vino y el botellín fresquito son parte de la experiencia. Es verdad que a veces todo puede tardar un poco... pero no porque el servicio sea lento, sino por la falta de personal. Te topas con dos camareros atendiendo a unas 50 mesas, así que, si esperas un par de horas para que te traigan cuatro tapas, no dudes de que es más por los pobres chicos desgastados que por mala atención.

Y es que hay que reconocerlo, aunque la comida puede ser una mezcla de buenas y malas, la atención en general suele ser bastante buena, sobre todo de ciertas camareras que hacen lo posible para que te sientas como en casa. Recuerdo que a mi hijo le encantaron las tortillas rellenas, y la de carne mecha con salsa estaba de lujo. Pero sí, es cierto que un par de los platos, como las parias de bacalao, dejaron un poco que desear porque estaban duritas y secas. Al final, por unos 10-20 euros por persona, puedes disfrutar de tapas variadas y un buen rato con los tuyos.

En La Bodega puedes esperar encontrar una buena selección de vinos, además de cervezas bien frías y refrescos, aunque a veces están templados. ¡Pero, vamos! No hay nada como brindar con un buen vino generoso mientras disfrutas de esas tapas de categoría. Es lo que tiene ser parte de la movida en Sevilla, ¿no?

Cuál es la historia de La Bodega como colmao y taberna

¡Menuda joya es La Bodega! Volver a Sevilla cuatro años después de haber vivido allí y no pasar por este lugar sería todo un crimen. Es que este sitio tiene un encanto especial, un local súper barato y de muy buena calidad. La primera vez que lo visité, me quedé sorprendido con lo que ofrecen. Es perfecto para sentarse en sus terrazas, compartir unas tapas y disfrutar de un ambiente animado, sobre todo si tienes amigos contigo. Además, como las terrazas de la plaza se comparten, puedes elegir el bar que más te guste, ¡lo que es un win-win total!

Claro que, como en todos lados, no todo es perfecto. La última vez, pedimos un tercio de cerveza y, para nuestra sorpresa, tuvimos que pedirlo en el bar de al lado, ¡qué locura! Aunque el lugar en sí es encantador, parece que no siempre hay suficientes manos en la barra. La atención a veces se resiente cuando hay tanta gente. Más de 30 minutos de espera para que te sirvan!, eso no es lo ideal, ¿verdad? Pero bueno, si lo que quieres es unas tapas ricas y un buen rato, no puedes dejar de lado el servicio.

Si hay algo que me encanta de La Bodega es su autoservicio que compensa el lío de a veces no tener suficiente staff. Cuando hay poca gente, puedes moverte con facilidad. ¡Los precios son irresistibles! He salido cenando por apenas 10-20 € y la calidad es siempre muy buena. Si pruebas los chicharrones de Cádiz y la ensaladilla, te aseguro que vas a querer repetir. La combinación de sabores y precios, junto con el buen ambiente, hace que sea mi opción preferida del barrio.

En cuanto a la historia de La Bodega, se ha forjado como un auténtico colmao y taberna a lo largo de los años. Han unificado los tres bares de la plaza, creando una experiencia fantástica que combina tradición con un ambiente vibrante. Este sitio ha sido una referencia en el barrio durante mucho tiempo, y fue una de esas paradas donde la gente se reúne para disfrutar de una buena cerveza bien fresquita y a muy buen precio. Es un verdadero testimonio de cómo los bares pueden ser el corazón de la comunidad, y La Bodega definitivamente ha sabido mantener ese espíritu vivo.

Fotografías La Bodega

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