
El Restaurante Galindón es un lugar que no te puedes perder si andas por La Puebla de los Infantes, Sevilla. Con su ranking de n.º 2 de 9 restaurantes en la zona, seguro que encontrarás algo que te guste en su variada carta mediterránea. Ya sea en su acogedora terraza o en su elegante comedor interior, el ambiente es perfecto para cualquier ocasión, desde una cena romántica hasta una salida en familia.
Aquí el protagonismo lo tienen, sin duda, las carnes y los platos de marisco. No puedes dejar de probar las puntillas, el pescaito rebozado y la deliciosa carrillada; todo está exquisito y las raciones son bastante abundantes, así que mejor pide medias para no quedarte con ganas. La atención es genial y el entorno es pintoresco, lo que te hará disfrutar aún más de la experiencia. ¡No olvides reservar tu mesa al 955213058!
Horarios Restaurante Galindón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 11:30–24:00 |
| miércoles | 11:30–24:00 |
| jueves | 11:30–24:00 |
| viernes | 11:30–24:00 |
| sábado | 11:30–24:00 |
| domingo | 11:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Galindón
Dónde se encuentra el Restaurante Galindón
¡Hola, amigos! Si buscan un lugar que sea ideal para comer y tapear, tienen que probar el Restaurante Galindón en La Puebla de los Infantes, Sevilla. Este sitio es un verdadero tesoro y se merece esas 5 estrellas que le ponen. Desde el primer momento, el trato es espectacular; el personal es súper atento y agradable. Les puedo asegurar que una vez que prueben sus mejillones, ¡no van a querer ir a ningún otro sitio!
La variedad de platos es sorprendente. Desde la lubina que es simplemente riquísima, hasta el pescaito rebozado y la carrillada, todo está para chuparse los dedos. Si deciden ir, les recomiendo pedir medias raciones, porque las porciones son bastante abundantes y querrán probar de todo. Y no se olviden de las patatas bravas, que son una delicia. El ambiente es tan acogedor que se siente como en casa, perfecto para una buena cena con amigos o en pareja.
Un detalle que no pueden olvidar: ¡hagan una reserva! Es muy recomendable, ya que el lugar se llena rápido, especialmente si van en fin de semana. Ah, y no se preocupen por el coche; tienen aparcamiento en la calle gratuito, así que pueden ir sin estrés. Si están pensando en un plan especial, aquí no tienen que esperar, y siempre serán bienvenidos, incluso si tienen peques en la familia.
Para los que se preguntan, el Restaurante Galindón se encuentra en 41479 La Puebla de los Infantes, Sevilla. Así que ya saben, si alguna vez pasan por ahí, ¡no duden en hacer una parada! No se arrepentirán y seguramente saldrán con la barriga llena y una sonrisa enorme. ¡Nos vemos en la próxima!
Cuál es la ubicación exacta del Restaurante Galindón en Sevilla
La verdad es que la experiencia en el Restaurante Galindón ha sido fenomenal. Fui en un día laborable y, como era de esperar, había pocas personas. Lo primero que noté al entrar fue lo limpio y coqueto que estaba el salón, todo ordenado y bien cuidado. La chica Noe nos explicó que no había brasas ese día, pero eso no afectó en nada, porque la comida estaba riquísima y estaba bien aconsejada por ella. Además, el precio era más que asequible, ¡todo por entre 30 y 40 euros por persona! Sin duda, un lujo para lo que se ofrece.
Hablando de la comida, tenías que probar el variado de quesos que ofrecen. La camarera y la cocinera, que resultaron ser madre hija, son excelentes personas y se nota que aman lo que hacen. Siempre tienen una sonrisa y se preocupan por hacerte sentir como en casa. No puedo dejar de mencionar el ambiente; es un lugar muy acogedor, aunque en ocasiones puede llegar a ser un poco ruidoso, pero eso nunca ha sido un impedimento para disfrutar de una buena charla con amigos.
Si te preocupa el acceso, te cuento que el restaurante está en planta baja, con buena accesibilidad y sin barreras arquitectónicas. ¡Ideal si vas con niños o con alguien que necesite silla de ruedas! Además, hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas por la zona, así que no vas a tener problemas para encontrar un sitio donde dejar el coche, aunque a veces puede ser un poco difícil. Pero la verdad es que vale la pena, porque lo que se vive allí es una delicia.
Entonces, si te estás preguntando ¿dónde está el Restaurante Galindón?, te cuento que lo encontrarás en 41479 La Puebla de los Infantes, Sevilla. ¡No te lo pierdas en tu próxima visita!
Qué lugar ocupa el Restaurante Galindón en el ranking de restaurantes de La Puebla de los Infantes
Y después de haber visitado el Restaurante Galindón, no puedo dejar de lado lo acogedor que es. Te sientes como en casa desde el momento en que entras, y eso es clave, ¿no crees? La atención es sobresaliente; esa chica que nos atendió era un verdadero encanto, siempre sonriente y dispuesta a ayudarnos con las opciones del menú. Hicimos una parada por un menú bastante económico y lleno de sabor, y la verdad que nos sorprendió la calidad. Cinco estrellas para la comida, el servicio y el ambiente, sin duda.
La carta está plagada de opciones riquísimas, todo parece tan casero, y te aseguro que no te vas a arrepentir. ¡Ah! Y si eres fan de la carne a la brasa, tienes que pedirlo. ¡Espectacular! En nuestra visita, nos dejaron probar algunas cosas y se notaba que todo estaba hecho con cariño. De hecho, alguien mencionó las croquetas de cola de toro; son lo más. Imagínate ir después de una ruta de senderismo y encontrarte esta joyita. La comida casera hace que todo sepa mucho mejor, ¡genial!
Y claro, si vas con tu pareja y los niños, como yo, es un lugar al que querrás volver sí o sí. Sirvieron rápido y además, el lugar estaba súper limpio. La relación calidad-precio es excelente y eso siempre es un plus. De verdad, no tengo más que palabras positivas. Si puedes, haz una reserva porque siempre parece lleno, ¡en el buen sentido!
Entonces, ¿qué lugar ocupa el Restaurante Galindón en el ranking de restaurantes de La Puebla de los Infantes? Por lo que he leído y experimentado, parece ser uno de los mejores. Las reseñas son abrumadoramente positivas y la calidad de la comida es innegable. ¡No está entre los mejores, está en la cúspide! Sin dudarlo, un sitio que deberías visitar.
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Galindón
Si estás buscando un lugar en La Puebla de los Infantes, no te puedes perder el Restaurante Galindón. Te aseguro que será una experiencia genial. El trato es de 10, súper atentos en todo momento, y lo mejor es que saben recomendarte de maravilla lo que más se adapta a tus gustos. ¡Un aplauso para ellos!
La variedad de la carta es impresionante. Tienen menús económicos que combinan tapas originales con platos tradicionales, así que no hay excusas para no probar cosas nuevas. Si eres de los que disfrutan de la buena carne, este es tu sitio. Desde el filete a la milanesa hasta un ibérico de primera calidad, cada bocado es pura delicia. La terraza es el lugar ideal para disfrutar de la comida al aire libre, porque el ambiente es muy tranquilo y relajado. A veces están algo desbordados, pero la comida nunca decepciona.
Hablando de experiencias, fui el fin de semana pasado con mi familia a celebrar un reencuentro y, ¡vaya que lo pasamos increíble! El Serranito de Pollo y las Gambas Rebozadas fueron un auténtico festín. Y no puedo dejar de mencionar la atención de Ezequiel, el dueño, que hizo que nos sintiéramos como en casa. Se nota que le apasiona su trabajo, y eso se refleja en cada rincón del local, que siempre está limpio y en perfectas condiciones.
En cuanto a la cocina del Restaurante Galindón, ¡tienes un poco de todo! Se especializan en carne, pero también ofrecen pescados a la plancha, tapas varias y una gran opción de platos para todos los gustos. Sin duda, será una buena elección si quieres disfrutar de una comida rica y variada, y sobre todo, con un servicio excepcional, que te hará sentir como en casa. Así que, ya sabes, si estás por allí, ¡no te lo pienses y hazles una visita!
Cuál es el ambiente del Restaurante Galindón
Te juro que todavía no entiendo cómo el Restaurante Galindón ha conseguido tantos comentarios positivos. Después de nuestra experiencia, parece que nos dejamos llevar por esas reseñas y acabamos muy decepcionados. Desde que entramos, la situación era rara: mesas y sillas viejas, un ambiente sucio con telarañas en las esquinas y un olor a tabaco rancio que nos acompañó toda la comida, a pesar de que estábamos bien alejados de la terraza. Y no hablemos del baño... ¡lleno de mosquitos y con una cisterna que ni siquiera funcionaba! La verdad, nos quedamos por vergüenza de salir de un local tan vacío, pero fue un error.
A la hora de la comida, las cosas no mejoraron. Los cubiertos, vasos y platos estaban sucios, y de la comanda ya ni hablemos: pedimos una ración y nos trajeron un plato triste, más acompañado que comida. Y esa hamburguesa... no sé si me atrevo a llamarla así, porque la carne era simplemente incomible. Así que, aunque luego el dueño tuvo un buen gesto y nos devolvió el dinero del plato que ni siquiera pudimos digerir, la experiencia general fue todo lo contrario a lo que esperábamos. La diferencia con el buen servicio que ofrecía el antiguo dueño es abismal.
Por otro lado, hay quienes viven una experiencia totalmente distinta en Galindón. Me contaron sobre el servicio de Emilio y Ezequiel; parece que son unos cracks. Dicen que son rápidos, atentos y muy majos, ¡de diez! La comida, al parecer, les encantó, ¡y algunos hasta repiten! El ambiente también parece jugar a favor, con un toque bonito y acogedor en las mesas. ¿Qué suerte, no? En resumen, parece que el ambiente del Restaurante Galindón se puede dividir en dos: aquellos que tienen una suerte que da gusto y aquellos que, como nosotros, nos encontramos con un desastre que no esperábamos. Pero, al final, la experiencia puede ser muy variable. ¡Quién sabe, tal vez te animes a probar y no des con los mismos problemas que tuvimos nosotros!
El Restaurante Galindón es adecuado para cenas románticas
Y bueno, si vas al Restaurante Galindón, prepárate para una experiencia que te va a dejar sin palabras. La última vez que fui, la carne a la brasa me voló la cabeza, de verdad, ¡muy muy buena! Lo acompañé con uno de sus postres sublimes que, te lo juro, deberían estar en un concurso. Salimos de allí tan satisfechos que no podíamos dejar de hablar de lo bien que comimos. Me acuerdo que la comida y el servicio son un 10 de 10 en todo, así que no te sorprendas si también te llevan a llorar de lo rico que está todo.
Si estás por La Puebla de los Infantes o cerca, hacer una parada aquí no solo es recomendación, es casi una obligación. Lo que más me sorprendió fue la milanesa con salsa de champiñones; ese plato fue como un descubrimiento del tesoro. La atención del personal es otra cosa digna de menciones, siempre con una sonrisa y muy atentos, lo que hace que te sientas como en casa. ¡Y es increíblemente limpio! Lamentablemente, vivir tan lejos hace que me duele un poco el corazón, pero cada visita vale cada kilómetro.
El ambiente es amplísimo y agradable, perfecto para charlar tranquilos con amigos. La carta es bastante variada, lo que hace que siempre haya algo nuevo que probar. Cuando voy en plan cena, me encanta pedir el variado de quesos y los serranitos de pollo, que son de otro mundo. ¿Y sabes qué? El precio es muy razonable; puedes comer y cenar bien por menos de 20 euros. Y no te preocupes por el aparcamiento, que siempre hay plazas libres y es gratuito.
Hablando de cosas buenas, la ensaladilla de remolacha y atún es algo original que tienes que probar. La gente aquí se esfuerza en hacer que todo sea sabroso y, además, te sorprenden con un chupito de cortesía. ¿Quién puede resistirse a eso? Con todo lo que ofrecen, sin duda se lo recomiendo a cualquiera que pase por allí.
Sobre si el Restaurante Galindón es adecuado para cenas románticas… ¡Totalmente! Imagina una cena a la luz suave de las velas, con buena música de fondo y unos platos que no querrás compartir. El servicio es excepcional y el ambiente perfecto para un momento especial. Todo está creado diría que hasta para que puedas disfrutar de una buena conversación y perderte en la compañía de esa persona especial. Si estás pensando sorprender a tu pareja, no dudes en hacer una reserva aquí. ¡No te vas a arrepentir!
Se puede ir al Restaurante Galindón con familia
Y, bueno, para no ser tan dramáticos, el Restaurante Galindón tiene su encanto, aunque hubo un par de deslices en nuestra visita. Tuvimos que esperar más de 1 hora y 20 minutos para que nos sirvieron unos entrantes que, la verdad, nos dejaron un poco fríos. La ensalada fría estaba bien, con su queso de cabra y una mermelada que estaba realmente rica, pero la tosta… ¡vaya decepción! Se suponía que era de verduras escalivadas y atún, pero era solo pimientos asados de bote y atún de lata. No sé tú, pero esperaba algo más 'in situ'.
Ya sobre los platos principales, la cosa mejoró algo, pero no demasiado. El bacalao con tomate y gambas estaba pasable y la parrillada de pescado para dos no era suficiente como para dos personas. ¡Imagínate! Tres mejillones y tres gambones... Me pareció un poco escaso. Eso sí, el chico que nos atendió hizo su mejor intento; aunque hubo tres o cuatro veces en las que confundió la comanda. Un poco de caos, la verdad.
A pesar de eso, no todo fue malo. Cuando volví más tarde con unos amigos, el gerente Ezequiel fue todo un crack. Nos recomendó el chuletón a la brasa con 60 días de maduración, y cuando lo sirvió, ¡se deshacía solo con cortarlo! Tienes que ir con paciencia, porque el local suele estar lleno. En nuestra última visita, había como 200 personas comiendo y notamos que la comida elaborada requiere su tiempo. Pero la experiencia valía la pena.
Y sí, se puede ir al Restaurante Galindón con familia, ¡y yo diría que deberías hacerlo! Tiene un ambiente genial para compartir con los tuyos. La comida es exquisita, y aunque el servicio no siempre sea perfecto, el trato se hace notar. Además, los platos de la carta son perfectos para todos los gustos, y con unos postres que son pura delicia. Así que sí, ¡anima a la familia y reserva ya! ¡No te arrepentirás!
Qué platos destacan en el menú del Restaurante Galindón
La verdad, cuando hablas de Restaurante Galindón, no puedes evitar sentir que es uno de esos lugares donde siempre terminas bien. La última vez que fui, me quedé sorprendido con lo rápido que nos acomodaron a pesar de que el local estaba a tope. Este chico que atendía por allí estaba en todos lados, buscando un huequito para cada uno. Eso ya nos dio una buena impresión, sobre todo después de haber pasado una hora en otro sitio sin que nos atendieran. ¡Así que ya sabes, si tienes problemas para encontrar mesa, este lugar merece la pena!
Ahora, el pescado a la plancha que pedí… uff, un poco decepcionante. La ración era bastante escasa y, para colmo, vino sin guarnición porque, al parecer, al cocinero se le había olvidado. Tuvimos que pedir la guarnición después. Aunque, ¿te digo algo? La calidad del pescado compensaba un poco el mal rato. Además, la gente que estaba allí comía delicias que hacían que me diera un poco de envidia.
Y no puedo pasar por alto lo bien que nos trataron. Los camareros son súper atentos y agradables, lo que siempre hace la diferencia. Hasta te hacen sentir como en casa, riéndose y bromeando. Así que si alguna vez no sabes dónde ir a comer por La Puebla de los Infantes, te lo recomiendo 100%. La buena vibra del lugar simplemente te atrapa.
En cuanto a los platos que destacan en el menú del Restaurante Galindón, se habla muy bien de la carne a la brasa, que por lo visto es espectacular, y por supuesto, de los pescados frescos. Muchos dicen que hay que probar el pescado frito, aunque cuidado con las raciones, que parece que pueden ser un poco escasas. En general, si te pasas por ahí, seguro que encuentras algo que te va a encantar. ¡No te arrepentirás!








