
Si estás buscando un rincón gastronómico en el corazón de Triana, no puedes dejar de visitar el Bar Triana en C. Castilla, 73. Este lugar es todo un icono de la zona, con casi medio siglo de historia y una carta que satisface a todos los paladares, incluyendo opciones vegetarianas y veganas. Desde las clásicas croquetas de jamón hasta sus impresionantes berenjenas en tempura y la famosa punta de solomillo, este bar es un must en tu ruta de tapas por Sevilla.
Ubicado cerca del Centro Cerámica Triana, es el sitio perfecto para disfrutar de una buena charla con amigos mientras pruebas tapas típicas como las papas bravas o los pinchos morunos. La calidad de sus ingredientes frescos y el ambiente acogedor te harán sentir como en casa. Si estás en la búsqueda de la auténtica esencia del barrio y buenos precios, el Bar Triana definitivamente tiene que estar en tu lista.
Horarios Bar Triana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Triana
Dónde se encuentra el Bar Triana
¡Tienes que ir al Bar Triana en Sevilla! Este lugar es una joya escondida en C. Castilla, 73, 41010 Sevilla, y si creías que solo era otro bar de tapas, déjame decirte que estás muy equivocado. Desde fuera, no parece gran cosa, pero una vez que entras, te sorprende la comida espectacularmente deliciosa que ofrecen. Te prometo que es el lugar ideal para desconectar del bullicio turístico y disfrutar de una buena comida en una terraza agradable en una calle tranquila. Además, el ambiente es super acogedor y relajado, perfecto para una buena charla con amigos.
Hablando de comida, tienes que probar las berenjenas con queso y nueces, ¡son una locura! Y no te olvides del cazón en adobo y las patatas con pulpo y gambas. Por cierto, si eres fan del dulce, la sangría con canela es un must. La atención, además, es maravillosa; Abel y su equipo son un encanto y te hacen sentir como en casa. Nos atendieron tan bien que estoy segura de que volveremos... ¡definitivamente!
Si estás pensando en qué cenar con tus amigos, te aseguro que aquí encontrarás algo que les encante. La última vez que fuimos, unas amigas y yo nos dejamos llevar por las recomendaciones y los chocos fritos y el pollo al whisky fueron un 10. Todo está hecho con mucho sabor y cariño, y las porciones son generosas, buenísimas para compartir. Lo mejor de todo es que el precio por persona está entre 20-30 euros, así que puedes disfrutar sin gastar una fortuna.
En definitiva, Bar Triana es un gran acierto, y si no sabes dónde se encuentra, ahora lo sabes: en C. Castilla, 73, 41010 Sevilla. ¡No dudes en ir y disfrutar de una experiencia inolvidable!
Qué tipo de cocina ofrece el Bar Triana
Y después de caminar por las encantadoras calles de Triana, es fácil toparse con el Bar Triana. Al entrar, puede que te sientas un poco escéptico, porque solo tiene dos mesas dentro, y hay un ligero olor a tubería si cierran las puertas. Sin embargo, lo mejor es que te sientes fuera y disfrutes del ambiente del barrio. Aquí, la calidad de la comida hace que valga la pena a pesar de su pequeño tamaño. Con un costo por persona que varía de 10 a 20 €, la relación calidad-precio es bastante buena.
Y hablando de la comida, ¡vaya sorpresas hay aquí! No te dejes engañar por la limitación en la variedad, porque cada plato que probé fue una verdadera delicia. Las berenejenas en tempura son un must, y si tienes la oportunidad, no dudes en pedir también el calamar a la plancha. Además, el personal es increíblemente amable y siempre listo para sugerirte lo mejor del menú. La atención al cliente es un fuerte punto a su favor, claramente se nota que disfrutan de lo que hacen.
La experiencia se vuelve aún más divertida si te sientas a disfrutar de una buena cerveza Alhambra mientras esperas a que te traigan tus tapas. La atención que recibimos fue impecable; nos dieron recomendaciones sobre qué pedir y en qué cantidades, ¡y todo fue un acierto! Las croquetas, que son caseras y cambian cada semana, son otra de esas delicias que no puedes perderte.
Así que, a la pregunta de ¿qué tipo de cocina ofrece el Bar Triana? Pues, básicamente, se especializan en una mezcla de tapas típicas andaluzas con un toque creativo, donde los sabores caseros predominan. Desde las ensaladas frescas hasta las exquisitas carnes como la picanha con mojo picón, cada bocado es una invitación a volver. Definitivamente, es un lugar que tienes que visitar si andas por Sevilla.
Cuánto tiempo lleva funcionando el Bar Triana
Y así, después de un buen rato caminando por Triana, el sol brillando como si estuviera en verano a pesar de ser otoño, nos encontramos con Bar Triana. De verdad, ¡qué suerte la nuestra! En cuanto vimos esa mesa vacía, no dudamos en preguntar: “¿Podemos sentarnos?” Y vaya que fue un descubrimiento. El lugar tiene un encanto especial, con la amabilidad de Abel, que se nota que disfruta de su trabajo. Te recibe como si fueras parte de la familia y es que, con su energía, la visita se convierte en algo memorable. Eso sí, si algún día van, no olviden saludar a Abel de mi parte.
La comida es otro nivel. Nos atendió un chaval joven y simpático que se tomó el tiempo de leernos la carta y recomendarnos algunos platos, y la verdad, todo estaba riquísimo. Tiene unas carrileras que están de muerte. El lomo al whisky, las berenjenas en tempura... ¡No sé ni cómo explicarlo! Así que sí, pueden considerar esto un acierto total, sobre todo si están de turismo y quieren disfrutar de un buen rato. Los precios son más que razonables, entre 10 y 30 euros por persona, y la calidad no tiene nada que envidiar a restaurantes más caros.
Además, el ambiente es súper acogedor, pequeño pero con ese toque auténtico que solo se encuentra en los mejores bares. No hay nada mejor que disfrutar de una buena comida con caras amigables alrededor, y Diego, el camarero, es un crack. De verdad, se siente como estar en casa y eso es lo que hace que un sitio se convierta en uno de esos lugares a los que quieres volver.
Por cierto, si te preguntas cuánto tiempo lleva funcionando el Bar Triana, es un lugar que ha estado haciendo felices a sus visitantes por varios años. Aunque no tengo la fecha exacta, solo hay que fijarse en la calidad de la comida y del servicio. No me extrañaría que sigan cautivando paladares durante mucho más tiempo. ¡Tienes que probarlo!
Existen opciones vegetarianas y veganas en el menú
Después de un día explorando las calles de Sevilla, parar en el Bar Triana fue una gran idea. Te cuento que pedimos fritura de pescado y unos champiñones rellenos que nos recomendó el camarero, y ¡vaya acierto! Éramos tres y la cantidad fue perfecta para quedar bien satisfechos, todo estaba delicioso y se nota la buena calidad de los ingredientes. ¿Y el precio? Pues entre 20 y 30 euros por persona, un chollazo para lo que recibimos. Comida y servicio, por 5 estrellas.
Lo mejor del Bar Triana es que te sientes como en casa. El lugar es pequeñito, con solo 5-6 mesas fuera y 4-5 dentro, pero el ambiente es muy acogedor. Los camareros son súper atentos, explican la carta de maravilla y saben recomendar lo mejor. La comida es realmente rica, pero hay que tener en cuenta que no hay tapas, solo medias raciones y raciones. Con dos raciones, te aseguras una cena súper completa para dos personas. Por cierto, las berenjenas en tempura están increíbles, y van acompañadas de una crema de queso Philadelphia que hace que se te haga la boca agua. El pollo mozárabe también es un must. Eso sí, la cerveza es un pelín cara, 2.90 € por una doble de Alhambra, pero bueno, la ocasión lo merece.
En nuestra última visita, un grupo de amigos lo pasamos genial, aunque tuvimos alguna experiencia mixta con algunos platos. Las gambas y las albóndigas estaban a la altura, pero la ensaladilla de gambas nos decepcionó un poco. Y eso de las pavías de merluza y los chocos, mejor dejemos eso atrás. El servicio fue, sin embargo, siempre atento y agradable, y la terraza, aunque suele estar llena, merece la pena.
Y, para los que se lo plantean, sí, hay opciones vegetarianas en el menú. Aunque el enfoque principal son los pescados y mariscos, he visto que tienen algunas opciones que podrían gustar a quienes buscan platos sin carne. Así que, si tienes amigos vegetarianos o veganos, seguro que encuentran algo rico para probar. ¡De verdad, no te lo pierdas!
Cuáles son algunas de las tapas más populares que se pueden probar en el Bar Triana
La verdad es que estoy encantado de haber descubierto Bar Triana. Desde que llegamos, el ambiente era acogedor y, sinceramente, el servicio fue de 10. El dueño nos recibió con tal amabilidad que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Si hay algo que puedo asegurar es que las reseñas que habíamos visto antes de venir no mentían; este lugar se merece de verdad esas 5 estrellas que tiene.
La carrillada del día que pedimos se deshacía en la boca, ¡una verdadera delicia! Y ni hablar de las croquetas caseras de queso azul, que estaban tan buenas que me hubiera comido una tanda entera. No olvidemos el pescadero frito del día que también fue un acierto total. Todo estaba en su punto y no sé cómo lo hacen, pero volvería solo por eso. Además, el ambiente en la terraza es ideal para esos días soleados. En cuanto al precio, elegante pero manejable, unos 20-30€ por persona te dejan satisfecho sin romper el banco.
Sin duda, una de las sorpresas fue cuando el camarero nos recomendó probar el lomo al whisky y la picanha con mojo picón, que son platos que no se pueden dejar pasar. Y es que el Bar Triana se especializa en servir tapas para compartir, lo que lo hace perfecto para ir con amigos o la familia. La carta tiene muchas opciones aptas para celíacos, así que se preocupan por todos.
Lo mejor de todo, ya os lo digo, es que las tapas son espectaculares. Desde el jamón, pasando por el crujiente que ganó un premio en el festival week, hasta las berenjenas tostadas con miel. Y por si fuera poco, terminamos con un coulant que es una bomba de sabor. La combinación del helado de vainilla con la mermelada es simplemente de otro mundo. ¡Definitivamente un lugar para repetir!
Si os preguntáis por las tapas más populares del Bar Triana, no hay duda: la carrillada del día, las croquetas de queso azul, el jamón y la picanha en tataki son las más comentadas. Cada una de ellas se merece su mención y, sin lugar a dudas, es un lugar que no se puede dejar de visitar si estáis en Sevilla. ¡Ya estoy deseando volver!
Qué platos destacados se mencionan en la introducción
Hablando de Bar Triana, realmente te tienes que preparar para disfrutar de una experiencia de tapas que, aunque tenga sus altibajos, te deja un buen sabor de boca... o al menos eso se supone. Estuve con unos amigos que tenían muchas ganas de probarlo, y la comida, sin duda, tiene su encanto. Los precios son bastante ajustados, así que no saldrás con el bolsillo vacío. Elegimos una mesa afuera, que fue genial porque el bar es muy pequeño, y aunque eso le da un aire acogedor, estar en la calle es lo mejor para disfrutar del ambiente sevillano.
Sin embargo, no todo fue perfecto. El servicio que recibimos fue un poco decepcionante. Nos parecieron muy atentos al principio, pero al final, la persona que nos atendió, que creo que era el dueño o encargado, se comportó de forma un tanto extraña. Para que te hagas una idea, pedimos unos cafés al final de la comida y, tras una confusión, me devolvió 1,60€ porque pensó que me había cobrado de más. Luego, volvió para decir que era un error y que me lo había cobrado bien, pidiéndome que le devolviera el 1,60€. Eso fue un poco vergonzoso, la verdad, considerando que nos gastamos casi 200€ entre todos. El servicio bajo mucho mi experiencia, porque no se trata solo del dinero, sino del trato al cliente.
Aún así, también hay que mencionar lo bueno. La relación calidad-precio es bastante buena. Pedimos varias tapas y algunas estaban de escándalo. Las croquetas siempre están espectaculares y el pollo mozárabe es otro de los aciertos. La presentación de los platos también me encantó, y la atención de otros camareros fue genial, con un trato cercano y profesional. No te olvides de llegar temprano o de hacer una reserva, sobre todo si vas en fin de semana, que se llena que da gusto. No me cabe duda de que, si alguna vez vuelvo a Sevilla, Bar Triana será un lugar al que regresaré.
En resumen, como platos destacados de nuestra visita, las croquetas, el pollo mozárabe y la milhojas fueron los que más mencionamos y definitivamente son un must si decides darte una vuelta por allí. Así que, si decides ir, ¡que no se te olvide probarlos!
Cómo es el ambiente en el Bar Triana
Y, la verdad, no hay nada como un buen bar de tapas para disfrutar de una auténtica experiencia sevillana, y el Bar Triana en C. Castilla, 73 es uno de esos lugares que tienes que visitar. Si estás buscando un rincón donde las tapas sean más que simples aperitivos, justo aquí es donde deberías estar. Desde el primer momento en que entras, el aroma de las tortillas de camarones y el pescaito frito te atrapa por completo. ¡Te cuento que he tenido que controlar mis ganas de pedir de todo!
Lo mejor es que el menú ofrece una gran variedad de opciones. Las croquetas caseras son para morirse de risa de lo ricas que están, y no te olvides de probar la ensaladilla que siempre llega recomendable por los habituales. La presentación es muy chula, pero lo que realmente importa es el sabor. Antes de que te des cuenta, vas a estar compartiendo diversas tapas con tus amigos y riendo a carcajadas. ¡Cuidado! Si no te decides pronto, podrías perderte algunos de los platos más populares, ¡como los montaditos de pringá!
Ahora hablemos del ambiente en el Bar Triana. Es una mezcla perfecta de lo tranquilo y lo animado. En cualquier tarde de semana, puedes ver a las familias disfrutando de su comida, mientras que por las noches, se llena de grupos de amigos listos para celebrar la vida. Las paredes llenas de fotos antiguas y la decoración tradicional crean una atmósfera que te hace sentir como en casa. Y, por supuesto, la música de fondo le da ese toque especial que hace que todo sea aún más acogedor. Perfecto para largas charlas, muchas risas y un par de cañas que, seguramente, vas a querer repetir.








