Restaurante Casa Alta

Restaurante Casa Alta

El Restaurante Casa Alta es un lugar que tienes que visitar si estás en Tomares, Sevilla. Está situado en una antigua construcción del siglo XVII, ¡lo que ya le da un toque especial! Este sitio cuenta con dos zonas bien diferenciadas: una barra informal para disfrutar de unas tapas en un ambiente distendido y un salón principal más acogedor donde puedes comer a la carta y disfrutar de una experiencia más exclusiva. El trato es inmejorable, así que no te sentirás como un extraño.

La carta es una mezcla de cocina tradicional y platos diferentes, así que hay opciones para todos los gustos. Y si te decides por las carnes, te van a encantar, porque vienen acompañadas de unas patatas fritas caseras y pimientos de padrón, ¡súper rico! Además, la terraza es muy agradable para esos días de buen tiempo. Así que, si andas buscando un sitio para celebrar un evento o simplemente disfrutar de una buena comida, este restaurante es una de las mejores opciones de la zona.

Restaurante Casa Alta

Restaurante
4,2
1.508Reseñas
Fotos
C. el Palancar, 1, 41940 Tomares, Sevilla
954 15 60 98

Horarios Restaurante Casa Alta

DíaHora
lunes13:30–16:00, 20:30–23:00
martes13:30–16:00, 20:30–23:00
miércoles13:30–16:00, 20:30–23:00
jueves13:30–16:00, 20:30–23:00
viernes13:30–16:00, 20:30–23:30
sábado13:30–16:00, 20:30–23:30
domingo13:30–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Alta

Dónde se encuentra el Restaurante Casa Alta

¡Hey, amigos! Si aún no habéis probado el Restaurante Casa Alta, ¡tenéis que haceros un favor y visitarlo! Este sitio es un verdadero encanto y perfecto para ir con los peques porque tiene un montón de espacio para que corran sin problema. La comida está riquísima, y el ambiente es genial, tanto en invierno como en verano, ya que tienen un salón enorme y un jardín encantador decorado con luces. Es un lugar que te hace sentir bien nada más entrar.

El servicio es otro punto a su favor; es rápido y eficiente, lo que siempre se agradece cuando tienes hambre, ¿verdad? En cuanto a la comida, la calidad-precio es top. No sabría decantarme por un plato específico, porque todo lo que probamos nos encantó. Desde el secreto a la barbacoa hasta las tapas más originales, todo sabe increíble. Solo un pero: ¡cuidado con el precio de las bebidas! Eso sí, la copa de vino a 4,80€ me pareció un poco excesiva. Pero, sinceramente, vale la pena por la experiencia general.

Y no podemos dejar de hablar del postre, ¡la tarta de queso fue la estrella de la noche! La verdad es que estaba brutal y se deshacía en la boca. Si os gustan los postres, tenéis que pedirla. También probamos la torrija, que estaba buena, pero la tarta, sinceramente, marca la diferencia. En total, nosotros gastamos entre 30-40€ por persona y salimos bastante satisfechos.

Así que, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Casa Alta, está en C. el Palancar, 1, 41940 Tomares, Sevilla. No dudéis en darle una oportunidad, seguro que os lleváis una experiencia increíble. ¡Nos vemos allí!

Qué tipo de construcción alberga el Restaurante Casa Alta

El otro día, como quien no quiere la cosa, decidimos pasar por el Restaurante Casa Alta en C. el Palancar, 1, Tomares, y la verdad, ¡qué acierto! Fue una experiencia de 5 estrellas desde el momento en que entramos. La calidad del producto es muy buena y se notaba que todo estaba fresquísimo. La ensaladilla rusa estaba muy rica y las croquetas de cecina… ¡madre mía, sabrosísimas! Si quieres disfrutar de un arroz seco bien hecho, no te decepcionará. Y lo mejor es que, a pesar de ser un lugar de calidad, el precio por persona se mueve entre los 20-30 €, así que está más que bien.

Sin embargo, no todo fue perfecto en nuestras visitas. Recuerdo una vez que fui con unos amigos y, aunque el ambiente era agradable, el servicio dejó bastante que desear. Estábamos prácticamente solos en el restaurante, y los camareros andaban desaparecidos, ¡una odisea! Tuvimos que levantarnos para buscarles dos veces, y al final nos dijeron que la burrata no llevaba todos los ingredientes. Un poco decepcionante, la verdad, y nos sentimos algo ignorados. Pero no todo fue una mala experiencia; la carne madurada estaba exquisita, por lo que al menos algo nos salvó la noche.

Ahora, me encanta cómo son de flexibles en Casa Alta. Una vez hicimos una reserva sobre la bocina y, para nuestra sorpresa, nos atendieron genial. Los camareros fueron súper amables, y la comida llegó en un tiempo récord. El tartar o tosta de atún rojo es uno de esos platos que no te puedes perder, ¡espectacular! Además, el ambiente es acogedor, así que vamos, que si buscas un sitio bueno y con buen rollo, tienes que probarlo.

Y para que lo sepas, el Restaurante Casa Alta está en un edificio que mezcla un buen toque moderno con características rústicas. La combinación de la estructura con el ambiente hace que sea un lugar ideal para disfrutar de una buena cena.

Cuáles son las dos zonas diferenciadas dentro del restaurante

El otro día, decidimos probar el Restaurante Casa Alta en Tomares y, ¡vaya elección! El lugar es muy bonito, con un ambiente acogedor y poco ruidoso, perfecto para pasar un buen rato. La comida estaba deliciosa. Sin embargo, a veces la experiencia no es del todo perfecta. Por ejemplo, pedimos el cachopo con queso azul y, aunque estaba riquísimo, nos sorprendió que nos lo sirvieron con queso normal. Sabemos que a veces se quedan sin ingredientes, pero un aviso siempre se agradece. Además, pedimos un plato fuera de carta que, aunque estaba muy bueno, costaba bastante; la dorada nos salió por 35€, así que si pides algo que no está en el menú, asegúrate de preguntar el precio primero.

El servicio fue correcto, aunque podría mejorar, lo que le da al restaurante una puntuación de 3 estrellas en este aspecto. Lo bueno es que el precio total por persona se situó entre 30-40€, un rango que, para la calidad que ofrecen, es más que razonable. De lo que sí hay que hablar es del ambiente: ¡es 5 estrellas! Perfecto para salir a cenar tranquilamente. Por cierto, no olvides pedir postre; es obligatorio, ¡y eso me lo agradecerás después!

Por otro lado, he vuelto a Casa Alta en varias ocasiones. Me parece uno de los mejores del Aljarafe para comer en familia, sobre todo si tienes a tus seres queridos a los que invitar. El interior es amplio, lo cual es genial si hacéis una reunión grande. Mis platos favoritos son, sin duda, el cachopo de ternera con queso azul, piquillo y huevo trufado y las alcachofas a la brasa; son únicos y no los he encontrado en otros sitios de la zona. El servicio, como ya mencioné, es muy amable, y lo mejor es que puedes reservar online, lo que facilita mucho la organización.

En cuanto al aparcar, se puede complicar un poco en los alrededores, pero puedes probar en la bolsa de parking del Instituto Néstor Almendros, que queda cerca y tiene un buen espacio. Te lo recomendaría para que no te estreses buscando sitio.

Finalmente, dentro del restaurante hay dos zonas diferenciadas: un área en el interior, donde puedes disfrutar de un ambiente acogedor y espacioso, y la terraza, que lamentablemente no pudimos usar esa noche por la tormenta. ¡Una pena! Pero estoy seguro de que en otro momento será una gran opción. Sin duda, Casa Alta sigue siendo un lugar que merece la pena explorar. ¡Espero que te animes y lo disfrutes tanto como nosotros!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en la barra del restaurante

Así que, si estás en Sevilla, no te puedes perder Casa Alta. Este lugar tiene 5 estrellas por una razón. Primero, el ambiente es una maravilla; perfecto para relajarte y disfrutar de una buena comida. Con su salón luminoso y una terraza genial, es el spot ideal tanto para comer en grupo como para una cena íntima. Aunque el servicio puede ser un poco lento en horas pico, el personal es súper amable y hace que la espera valga la pena.

Cuando vayas, hazte un favor y prueba el cachopo. Te prometo que está a la altura de los mejores que encontrarás, incluso comparándolo con lo que hay en Asturias. Las croquetas también son un must; están tan ricas que quizás te quedes con ganas de repetir. La calidad de la comida en general justifica el precio, que rondará entre 30-40€ por persona, teniendo en cuenta todo lo que pidas.

Recuerdo que comenzamos con tostas de atún, que estaban para morirse; frescas y con un toque de trufa que realmente elevaba el platillo. Después, los nigiris de solomillo fueron un hit, aunque la proporción de arroz hizo que no fueran tan sorprendentes como nos esperábamos. El cachopo, en cambio, fue la verdadera estrella de la noche, un plato principal que te dejará pensando en la próxima visita.

Y sobre el aparcamiento, ¡no te preocupes! Hay muchas plazas libres y es gratuito, así que no tendrás el estrés de dar mil vueltas buscando dónde dejar el coche. Ahora, si decides quedarte en la barra, puedes esperar un ambiente muy acogedor y amigable. Es un lugar donde puedes disfrutar de unas copas, algo de picoteo y quizás charlar con el personal, que siempre tiene una sonrisa para ofrecerte. Estoy convencido de que querrás volver para probar más delicias del menú y, ¡de los postres ni hablemos!

Cómo es la experiencia en el salón principal del Restaurante Casa Alta

Así que, ya te he contado sobre mi primera experiencia en Casa Alta, y, aunque la comida tiene momentos brillantes, hay que decir que su servicio puede no ser tan consistente. En general, el ambiente en los salones interiores es super acogedor, especialmente si te gusta disfrutar de una cena íntima o un almuerzo tranquilo. El patio, por otro lado, es ideal para las noches de verano. Te recomiendo que hagas una reserva, especialmente en esos meses cálidos, porque se pone bastante animado. No querrás quedarte sin mesa, ¿verdad?

La atención siempre ha sido uno de sus puntos fuertes. Los camareros son atentos, educados y eficaces. En mi última visita, me sentí super bien atendido, además, teniendo en cuenta que soy intolerante a la lactosa, la camarera fue muy considerada y me informó sobre las opciones que podía disfrutar sin problemas. ¡Eso siempre se agradece!

Sin embargo, no puedo obviar algunas experiencias que, aunque no fueran las más afortunadas, también forman parte del lugar. Recuerdo una vez, en la que pedí ternera, y lamentablemente, llegó un poco pasada de punto. Al mismo tiempo, la presa que recibimos estaba casi fría. Siento que debería haber más control en la cocina, sobre todo cuando el local no estaba tan lleno. Me parece raro que esos problemas surjan, porque la verdad, el lugar es muy bonito, pero parece que no siempre está bien dirigido.

Ahora, hablando del salón principal, la experiencia es bastante agradable. La decoración es elegante y acogedora, lo que hace que hasta los momentos de espera, si los hubo, no se sientan tan pesados. Si estás buscando un ambiente relajado, este es un buen sitio. A pesar de algunas quejas sobre el servicio en momentos puntuales, creo que vale la pena visitarlo al menos una vez, sobre todo para disfrutar de su tostá de atún y las patatas bravas. Al final del día, la calidad de la comida es lo que realmente importa, y aquí, aunque te encuentres con altibajos, suele costear el esfuerzo de volver. ¡No dudes en probarlo!

Qué características tiene el trato al cliente en este restaurante

Y después de toda esa comilona en Casa Alta, no puedo dejar de pensar en lo bien que lo pasamos. La verdad es que, si estás buscando un restaurante para disfrutar de una cena inolvidable en el Aljarafe sevillano, este es el lugar. Nos pedimos un montón de platos, y la comida fue exquisita: la ensaladilla de gambas y las croquetas de jamón eran de lo mejorcito. No te olvides del arroz seco con presa ibérica, que estaba jugosísimo, o del cachopo con huevo 65° que ¡vaya delicia! Y no podía faltar el toque dulce al final, las tartas de queso y chocolate fueron la guinda del pastel. ¡Todo riquísimo! Además, el precio, con 25 euros por persona, es prácticamente un chollo por la calidad que ofrecen.

El ambiente también mereció la pena. La hacienda transformada en restaurante tiene un aire muy especial. El salón, con su techo a cinco metros y claraboyas, era lo más. Entrar ahí me hizo sentir que estaba en un lugar diferente, perfecto para disfrutar de buena comida y mejor compañía. Aunque el servicio, en algunos momentos, podía parecer un poco desorganizado, no afectó demasiado a la experiencia. Al final, caímos en la cuenta de que estamos en un sitio donde el ambiente y la buena comida son lo principal.

Y ya para cerrar, el trato al cliente en Casa Alta es realmente destacable. Aunque hubo momentos en los que sentiste un poco de desorganización, el personal en general es muy amable y servicial. Se aseguran de adaptar el menú a tus necesidades, incluso indican los alérgenos en la carta, lo que es un buen detalle para quienes tienen restricciones alimentarias. Así que, si buscas un sitio donde tanto el servicio como la comida sean top, no dudes en reservar tu mesa en Casa Alta. ¡Seguro que repetirás!

Cuál es la variedad de la carta en el Restaurante Casa Alta

Entonces, ya les conté un poco sobre mi experiencia en Casa Alta y, la verdad, tengo que decirles que no cumplió con las expectativas que tenía. La calidad de los platos realmente me decepcionó. Hace un año había tenido una comida espectacular, llena de sabor y buen hacer, pero esta vez sentí que esos detalles especiales que justificaban lo que pagabas, simplemente no estaban. Además, el patio exterior, que debería ser un sitio ideal para disfrutar, estaba más bien descuidado y poco acogedor. Un par de hojas caídas y un mantenimiento escaso pueden quitarle toda la magia a un lugar. Aunque, por otro lado, tengo que reconocer que el servicio fue bastante rápido y amable. Siempre es un alivio que te atiendan sin larguísimas esperas, ¿verdad?

Pero pasando a experiencias más positivas, hay quienes han tenido un rato fenomenal allí. Una amiga me contaba que probó los nigiris y las croquetas de cecina, y que le encantaron. Lo que sí le hizo un poco de ruido fue que los platos fuera de carta no traigan un preciosito a la vista; le parece un poco desleal que te digan lo que son pero no cuánto cuestan. El pulpo que pidió, aunque decía que tenía buen sabor, era más pequeño de lo esperado. Pero ¡hey! Al menos el lugar es bonito para disfrutarlo con amigos.

Y hablando de maravillas, también escuché de otra experiencia mágica en Casa Alta. El servicio fue exquisito, con un timing perfecto en el que los platos no se acumulaban en la mesa y cada uno salía justo cuando terminabas el anterior. Sobre todas las opciones, la gente habla maravillas de los niguiris de presa al whisky y el carpaccio de novillo con trufa y foie. Por lo que tengo entendido, también hay una variedad de carne en la carta que incluye picaña y pluma. Y ¡no se olviden de la tarta de queso tipo coulant! Si eres un amante de ese postre, dicen que es imperdible. En cuanto a precios, parece que el lugar no es tan caro para la calidad que ofrece. Así que, si te animas a ir, asegúrate de probar esos platos.

Así que, para contestar la pregunta, la variedad de la carta en Casa Alta incluye opciones como nigiris, croquetas, una selección de carnes a la brasa y postres que dejarán a los amantes de los dulces con ganas de más. El problema parece estar en la ejecución más que en la variedad, así que crucemos los dedos para que se pongan las pilas con esos detalles.

Qué tipo de platos se ofrecen en la carta

Si estás pensando en hacer una escapada para disfrutar de una buena cena, Restaurante Casa Alta es una de esas joyitas que tienes que considerar. Está en C. el Palancar, 1, 41940 Tomares, Sevilla, y te aseguro que no te decepcionará. No solo el lugar tiene 5 estrellas, sino que la parrilla made in País Vasco realmente le da un plus a la comida. La verdad, es de los sitios en Sevilla donde mejor puedes comer y estar más a gusto.

La comida está cuidada y elaborada, y si te gusta probar cosas deliciosas, el cachopo es simplemente espectacular. También los canelones están para chuparte los dedos. A pesar de que la carta no es muy extensa, tiene un poco de todo para satisfacer varios paladares. Eso sí, una pena que no pudimos probar esas costillas porque el róner no les funcionaba, pero seguro que vuelvo para tener esa experiencia.

El ambiente es otro punto a favor. Tiene una terraza bonita que da a la zona de la barbacoa, y si prefieres quedarte dentro, también hay mesas cómodas. La atención del personal es un verdadero lujo. En nuestra última visita, tuvimos la suerte de ser atendidos por Adriana, y su trato fue simplemente inmejorable. Estuvimos tan a gusto que no queríamos marcharnos. A todo esto, la cena nos salió por unos 34 euros para dos personas; la relación calidad-precio es fantástica.

Ahora, puede que te estés preguntando, ¿qué tipo de platos se ofrecen en la carta? Pues además de los mencionados cachopos y canelones, hay opciones como criollos envueltos en hojaldre, un brioche con tomate, atún y huevo de codorniz que estuvo exquisito y, por supuesto, el tartar de atún que es una delicia. Y para poner la guinda, no olvides dejar un huequito para ese postre de torrija tibia con helado que te va a dejar sin palabras. Así que ya sabes, si estás por Tomares, apuntalo en tu lista de sitios a visitar. ¡No te lo lamentarás!

Qué acompañamientos son típicos si se elige un plato de carne

Y, mira, no es por nada, pero Restaurante Casa Alta se merece esas 5 estrellas que le dan. Cada vez que vas, parece que hay un aire de descubrimiento, ¿verdad? Imagínate llegar y ver que, aunque ya has probado varios platos, siempre hay algo nuevo que te sorprende. Tuve que probar la burrrata con tomate y albahaca, y aunque suena a un plato típico, aquí está a otro nivel. ¡La frescura de los ingredientes es brutal!

Y hablando de sorpresas, lo de probar un criollo Wellington es otro rollo. Te lo juro, si hay algún lugar donde lo hacen mejor, yo quiero saberlo. La masa crujiente y el relleno jugoso hacen que te olvides de todo lo demás en el menú. Y si buscas algo más sano pero delicioso, no te puedes perder el atún a la brasa. Combínalo con un vino blanco de Terras Gauda y estarás en la gloria. ¡Es una pareja perfecta que no te puedes perder!

Y luego, como guinda del pastel, llega el momento del postre; ahí es donde te la juegas un poco y te saltas la dieta. Las rocas de queso son una delicia. ¡No puedo con eso! Acompáñalas con un buen Finca Moncloa Tinto y ya puedes olvidarte de los controles de alcoholemia. ¡Así que sí, definitivamente volveremos a Casa Alta!

Ah, y si decides pedir carne, una opción que nunca falla son las patatas fritas crujientes o una ensalada fresquita como acompañamiento. También suelen ofrecer verduras a la parrilla que quedan fenomenales. Así que ya sabes, si te animas, ni se te ocurra dejar esos acompañamientos fuera. ¡No hay manera de que te arrepientas!

Fotografías Restaurante Casa Alta

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