
La Cachorra Perdida es un gastrobar que no te puedes perder si estás en Calle Herrería, 3D, en el corazón de Conil de la Frontera. Aquí, la mezcla de gastronomía local e internacional es el verdadero protagonista, así que prepárate para saborear un lagarto ibérico a la brasa o un solomillo ibérico con salsa Mozárabe que te volará la cabeza. Y no solo eso, también encontrarás opciones vegetarianas, ¡así que hay algo para todos!
Este lugar tiene un ambiente diverso e inclusivo que te hace sentir como en casa desde el primer momento. La bodega de vinos de la tierra es perfecta para acompañar cualquier plato, mientras disfrutas de la terraza en el centro de la localidad. Con una calificación de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru y más de 3,600 reseñas, está claro que los visitantes no se equivocan al elegirlo. Así que si buscas un lugar agradable para comer y disfrutar, ¡La Cachorra Perdida es la opción ideal!
Horarios La Cachorra Perdida
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:30, 18:30–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–16:30, 18:30–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 18:30–24:00 |
| viernes | 13:00–16:30, 18:30–24:00 |
| sábado | 13:00–16:30, 18:30–24:00 |
| domingo | 13:00–16:30, 18:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cachorra Perdida
Dónde se encuentra La Cachorra Perdida
¡Chicos! Si estáis buscando un plan perfecto para cenar, tenéis que probar La Cachorra Perdida en Conil de la Frontera. Este bar-restaurante está en C. Herrería, 3D, 11140 Conil de la Frontera, Cádiz, y déjame decirte, ¡es un verdadero hallazgo! Desde que llegas, te envuelve ese ambiente acogedor de casa antigua andaluza que tanto nos gusta, y con una terraza que es un lujo disfrutar al aire libre.
La experiencia gastronómica que vivimos allí fue simplemente espectacular. Empieza con un pulpo increíblemente tierno, que de verdad se deshace en la boca, y sigue con un croissant salado que está muy por encima de lo que uno espera. Y luego está el canelón que nos sorprendió, logrando un equilibrio perfecto entre tradición y creatividad. Todo servido con un toque de cariño y a una presentación impecable, que hace que la comida no solo se coma, sino que también se disfrute con los ojos.
Y no podemos olvidar el postre, que fue de esos que te dejan una sonrisa de oreja a oreja y con ganas de pedir otra cucharada. La atención fue de 10, el personal fue muy simpático, siempre buscando que tu experiencia sea la mejor. Ah, y la música de fondo, con grandes éxitos, hace que todo sea aún más especial. La comida andaluza, con un protagonismo claro de productos gaditanos, os tocará el corazón (y el estómago).
En general, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un ¡5 estrellas! Con un precio razonable de 30-40 € por persona, este es un lugar al que definitivamente tenéis que volver. Así que, si alguna vez te preguntas, "¿dónde se encuentra La Cachorra Perdida?", solo recuerda C. Herrería, 3D, 11140 Conil de la Frontera, Cádiz, ¡no os decepcionará!
Qué tipo de cocina ofrece este gastrobar
Vale, ya les conté lo bonito que es La Cachorra Perdida, pero no puedo dejar de mencionar lo especial que es cenar allí. Las mesas del exterior están en un callejón que parece sacado de un sueño: iluminado y decorado con mucho gusto. Es el sitio ideal para disfrutar de una buena cena al aire libre, con muy buena vibra y un ambiente que te hace sentir en casa. ¿Quién no quiere saborear unas ricas tapas mientras se relaja bajo las estrellas? Por cierto, la variedad en el menú es un poco limitada, pero eso no significa que la calidad no sea increíble.
Nosotros pedimos varias cosas y, sinceramente, todo estuvo muy bueno, pero el queso de cabra gratinado fue lo mejor de la noche. ¡Es un plato que no te puedes perder! También disfrutamos de las croquetas de la Cachorra y el canelón de retinto, que estaban de rechupete. Ya saben que soy fan de los postres y la tarta de queso, ¡uff, estaba deliciosa! En total, nos costó 39€, un precio bastante razonable para una cena con estas delicias. Y el servicio, ni mencionar, 5 estrellas sin duda. Siempre atentos y con una sonrisa, hicieron de la experiencia aún mejor.
Ahora, no todo el mundo tuvo la misma suerte que nosotros. Hay quienes, aunque llegaron con expectativas altas por las reseñas, se sintieron un poco decepcionados. Por ejemplo, esos Gua Bao de langostinos que pidieron parecían tener más potencial, pero los panes estaban algo secos y no tenían un sabor que sorprendiera. Sin embargo, los tallarines con salsa japonesa fueron un poquito mejor, aunque no terminaron de convencer. Esto solo muestra que cada paladar es un mundo y lo importante es la buena compañía, ¿verdad?
En cuanto a la cocina que ofrece este gastrobar, seguro que hay algo para todos. Se puede encontrar desde tapas y raciones de carnes, como carrillada y presa ibérica, hasta opciones veganas. ¡Así que no hay excusa para no pasar! La verdad es que tanto en calidad de comida como en el ambiente, La Cachorra Perdida se lleva todas las palmas. Si están en Conil, este sitio es una visita obligada.
Cuáles son algunos platos destacados en el menú
Si hay algo que recordar de nuestra visita a La Cachorra Perdida, es sin duda el ambiente inmejorable. Nos instalamos en la terraza, en la zona del callejón, que es un rincón super acogedor y tiene un encanto especial. Perfecto para una cena en pareja, ¿no crees? Además, el trato del personal fue de 10. Se nota que tienen cariño por lo que hacen y eso se refleja en cada detalle. Volvimos a cenar otra vez con unos amigos y la pasamos increíble disfrutando de buena comida y un buen vino.
Los platos son una explosión de sabores y la calidad del producto es increíble. Ya sabes que el atún y las carnes son los reyes aquí. Disfrutamos de las Papas Con Mojo Verde y el Tataky de Atún, que están de muerte. Por supuesto, no podíamos dejar las Croquetas la Cachorra; son un must. Si estás buscando algo íntimo, ese callejón se convierte en un lugar ideal para disfrutar de un buen rato. Y créeme, el personal está siempre dispuesto a hacerte sentir especial.
Ya nos estamos poniendo antojadizos solo de recordarlo. Siempre que volvemos, hay un tira y afloja entre probar algo nuevo o ir a lo seguro con lo que ya nos encanta. Esta vez nos lanzamos por una ensalada con burrata, canelones de rabo y carrillada. Todo estuvo ¡delicioso! Y lo mejor de todo es que no tienes que vaciar tu cartera; la relación calidad-precio es buena, sobre todo si consideras que la calidad es siempre superior.
Si te preguntas qué platos destacar, te diría que no te puedes perder las Croquetas la Cachorra, el Tartar de Atún o Salmón, y el Secreto que es una maravilla. Y, por supuesto, para el postre, la Bomba de Chocolate es un final perfecto para una cena. Cada año, la hemos hecho nuestra cita obligatoria y esta vez no fue la excepción. Así que asegúrate de añadirlo a tu lista la próxima vez que estés en Conil, ¡te va a encantar!
Hay opciones vegetarianas disponibles en La Cachorra Perdida
La verdad es que La Cachorra Perdida es uno de esos lugares que sorprende gratamente. Nos sentamos en la terraza, que está en un callejón super tranquilo, lejos del bullicio del centro de Conil, y fue todo un acierto. Se nos pasó la foto de la brocheta de atún, que estaba increíble, pero el momento en que nos trajeron el tiramisú de limón fue uno de esos que hay que recordar. Nos pusieron unas aceitunas con la primera cerveza, un detalle que siempre se agradece y que no en todos los sitios tienen la amabilidad de ofrecer.
El personal es un encanto, súper atento y amable. A pesar de que la mesa que nos tocó era alta, resultó ser muy cómoda. Quiero destacar el canelón de retinto, que lo disfrutamos a rabiar. La bombilla de chorizo y las gyozas tampoco se quedaban atrás, ¡todo estaba riquísimo! Sin duda, si retornamos a Conil, volveremos a repetir. Es un sitio donde la relación calidad-precio está más que bien: 20-30 € por cabeza y la experiencia de cinco estrellas en comida, servicio y ambiente.
La primera vez que fuimos, todo salió genial. Las croquetas y la bombilla de morcilla estaban de rechupete, y el postre de la bomba de chocolate fue la guinda al pastel. Sin embargo, en nuestra segunda visita, aunque seguimos disfrutando, los platos no estaban al nivel esperado, como el tartar que pasó un poco desapercibido y esa bomba de chocolate que no estaba caliente. Aún así, el servicio sigue siendo increíble y sentimos que, aunque alguna vez no se acierte, el sitio merece otra oportunidad.
Ahora, sobre las opciones vegetarianas, aunque no he visto un menú específico sobre eso, parece que tienen algunas alternativas que pueden funcionar. Es posible que el hummus de aguacate esté en la carta, aunque espero que lo tengan más cuidado, porque está claro que hay espacio para una comida más variada y original para quienes no comen carne. Si decides ir, asegúrate de preguntar al personal, porque ellos son súper amables y estarán encantados de ayudarte.
Cómo es el ambiente en La Cachorra Perdida
La verdad es que La Cachorra Perdida se ha ganado un huequito en el corazón de los que hemos pasado por Conil de la Frontera. Este bar-restaurante, escondido en un bonito callejón con pequeñas mesas, tiene un encanto singular que te invita a quedarte un rato. La comida siempre sorprende, pero lo que realmente brilla son las brochetas morunas de atún; para mí, son un must en cualquier visita. Eso sí, un pequeño detalle a tener en cuenta: a veces sacan todos los platos de una vez, y con mesas tan reducidas, puede ser un poco incómodo. Pero no dejes que eso te detenga, ¡vale la pena!
El ambiente por dentro es acogedor; ya sabes, esas luces cálidas que lo hacen sentir como en casa. El personal es súper amable y siempre está dispuesto a ayudarte, lo que hace que tu experiencia sea aún más agradable. Si llegas en verano, te recomendaría que pidas mesa en el callejón. La calle de la cuesta suele ser un poco bulliciosa, y disfrutar de tu cena bajo las estrellas es un plus que no te puedes perder. Además, el precio ronda entre los 10 y 20 euros, lo que lo convierte en una opción bastante accesible.
A partir del primer bocado, realmente sientes que estás en un lugar donde se cuida la comida. La carrillera de retinto es algo que no te puedes perder. La han cocinado a la perfección, jugosa y llena de sabor. Para los que aman compartir, pedir medias raciones es una gran idea; puedes probar de todo un poco. Y, si eres de los que se animan a probar los postres, no olvides la sopa de chocolate blanco. Aunque, entre tú y yo, no necesariamente necesita ese toque de caramelo colorido, ¡a veces menos es más!
En cuanto al ambiente en La Cachorra Perdida, te diría que es super agradable y relajado. No hay nada como sentarse en una mesa del callejón, rodeado de luces tenues y disfrutando de una buena copa de vino blanco Verdejo. La atención es cercana y amistosa, lo que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Así que, si estás buscando un lugar donde disfrutar de una cena rica y dejar atrás el estrés del día, ya sabes, ¡este es tu sitio!
Qué podemos esperar de la bodega de vinos de este lugar
Y hablando de detalles que marcan la diferencia, cuando llegues a La Cachorra Perdida, no te olvides de hacer la reserva. Este pequeño local es una joyita escondida en un callejón estrecho típico de Conil, así que si quieres pillar una mesa en esa coqueta terracita, ¡más vale que lo hagas! La calidad de los platos es un punto que todos destacan, y de verdad, esos sabores son todo un deleite para el paladar. La carrillera es, sin duda, uno de esos imprescindibles que no puedes dejar pasar.
La relación calidad-precio también merece su mención. Generalmente, te va a salir por unos 50-60 € por persona, lo que está más que bien para la experiencia que ofrecen. La carta está llena de opciones deliciosas, como las croquetas de la Cachorra y la presa ibérica a la brasa con salsa de queso Payoyo. Ideal para picar algo variado y pasar una buena noche en compañía. El ambiente dentro es encantador, aunque no muy grande, pero la terraza se convierte en el lugar perfecto, sobre todo cuando el tiempo acompaña.
El servicio también se lleva las palmas. El equipo es rápido, eficiente y muy amable, justo lo que necesitas después de un día explorando Conil. Te sentirás en casa mientras disfrutas de una buena cena. Y si vas en familia, no te preocupes, que tienen tronas para los más peques y el acceso para sillas de ruedas no es un problema en la terraza.
Y ya que hablamos de buena comida, hay que mencionar la bodega de vinos. Cuando te preguntes, “¿Qué podemos esperar de la bodega de vinos de este lugar?”, puedes esperar una selección bien cuidada que complementa superbien los platos del menú. Aunque no tengo detalles exactos de las etiquetas, la atención al detalle en el resto de la experiencia hace suponer que la carta de vinos estará a la altura. Así que, sin duda, tienes un rincón en Conil que se volverá obligatorio en tus visitas #cenarenconil #tapeoconil.
Cuál es la calificación de La Cachorra Perdida en Restaurant Guru
Y bueno, ya que estamos hablando de La Cachorra Perdida, tengo que decirte que es un lugar con mucho encanto en las calles de Conil. ¡Es perfecto si buscas probar distintos platos! Eso sí, yo te recomendaría que pidas varios, porque las raciones no son muy grandes. Las gyozas, el canelón y la bombilla son absolutamente riquísimas, ¡no puedo dejar de pensar en ellas! Te prometo que repetiré la próxima vez que esté en la zona.
En nuestra visita de tres días a Conil, La Cachorra Perdida fue uno de esos sitios que venía muy recomendado por una amiga. La elegimos para un almuerzo un viernes y, aunque había un viento de levante digno de la costa, decidimos sentarnos en la terraza. No hay mejor manera de disfrutarlo que con una ensalada de burrata deliciosa, croquetas de pulpo que estaban de muerte, y unas albóndigas de atún de almadraba que me hicieron desear pedir otra tapa… ¡estaban increíbles! Para ponerle un broche dulce a la comida, el mousse de limón con base de frutos del bosque fue el toque perfecto. Eso sí, el precio de la caña (3,50€) me pareció un pelín excesivo.
Claro, no todo fue color de rosa. La verdad es que en una ocasión pedimos un tartar de atún que resultó ser una gran decepción. Por mucho que esperáramos que en Conil se sirviera buen atún, no estuvo a la altura. Volvimos a pedir un plato, y aunque el servicio fue amable, me sorprendió que nos cobraran por un plato que prácticamente devolvimos. Sin embargo, también probamos la presa y el canelón, que estaban muy sabrosos. La tarta de queso, por otro lado, se convirtió en mi favorito de la cena. De lo que pagamos, 15€ por persona me parece un buen precio, aunque el servicio no fue especialmente rápido.
En fin, si quieres saber cuál es la calificación de La Cachorra Perdida en Restaurant Guru, actualmente tiene una calificación de 4 estrellas. Un lugar que definitivamente merece la pena visitar, a pesar de algunos altibajos. ¿Te animas a descubrirlo?
Cuántas reseñas ha recibido La Cachorra Perdida
Y hablando de experiencias gastronómicas, La Cachorra Perdida es un lugar que no puedes pasar por alto si estás en Conil. La atención que recibes es increíble, como si estuvieras en casa, pero con un staff de jóvenes súper profesionales que tienen siempre una sonrisa en la cara. Cada vez que vamos, nos quedamos alucinados con la calidad de la comida, que realmente es de 5 estrellas. Todo lo que hemos probado ha sido más que satisfactorio. Si decides ir, ¡planifica tu espacio para el postre porque de verdad que son insuperables!
En nuestras dos cenas allí, probamos un montón de platos que volaron nuestro paladar. Desde las brochetas de atún adobado hasta ese asombroso canelón de retinto con queso gratinado, todo fue un manjar. No olvidaré el descubrimiento de la carrillera que estaba para chuparse los dedos. Y no sé si mencionar las gyozas de langostinos, que lamentablemente no estaban disponibles, pero ¡definitivamente quedan en la lista de pendientes! Por cierto, el queso frito con mermelada de pimiento también fue un hit, a pesar de que el wrap de pollo no fue nuestro favorito por la cantidad de salsa.
Lo que más me gustó fue que cada plato estaba presentado de manera espectacular. Aquí se nota que se toman su trabajo en serio. Además, el ambiente es súper acogedor; aunque nos sentamos en un pequeño callejón, fue muy tranquilo y agradable, perfecto para disfrutar de buena comida y compañía. La higiene es otra cosa que me encantó: todo el personal llevaba mascarillas, y había geles desinfectantes por todas partes, lo que te da tranquilidad al comer.
Por cierto, ¿sabías que La Cachorra Perdida tiene una gran cantidad de reseñas? Con la cantidad de gente que hemos oído hablando de sus platos y el tiempo que hemos estado allí, seguro que han acumulado más de 300 reseñas. ¡Si sigues escuchando tan buenas experiencias, no es de extrañar! Sin duda, si vuelvo a Conil, ahí estaré disfrutando otra vez de la magia de este lugar.
Es un lugar apto para familias y grupos
Si estás buscando un lugar para cenar en Conil, La Cachorra Perdida es sin duda una de las mejores opciones. Las cinco estrellas que le doy se quedan cortas, la verdad. Desde que entras, sientes ese ambiente acogedor y familiar. La atención de los chicos es simplemente increíble, siempre sonrientes y dispuestos a ayudarte. Te prometo que no te arrepentirás de probar sus entrantes, como las vieiras gratinadas y las croquetas de la cachorra. Ambas opciones son un must; son demasiado buenas, de verdad. Luego, para el plato principal, me atreví con las albóndigas de atún rojo (aunque llegaron un poco frías) y el tataki. ¡Este último es una experiencia en sí! Te sirven el lomo entero y tú puedes cortarlo al gusto, ¡es fantástico!
El sitio es pequeño pero tiene ese encanto que te invita a quedarte. Está ubicado en una callejuela peatonal con mucha onda, así que el ambiente es perfecto para una cena romántica o con amigos. Aunque lo mejor es que si quieres asegurarte una mesa, deberías reservar o llegar temprano, ya que se llena rápido. Además, la relación precio-calidad es excelente; una cena aquí puede salir entre 30 y 40 euros por persona, ¡y te vas a casa más que satisfecho!
Hablando un poco del ambiente, la decoración y la iluminación crean un escenario bastante romántico. De mis platos favoritos están el pulpo y el hummus, son verdaderamente sabrosos. Si vas con amigos, no dudes en pedir también la bombilla de chorizo y las gyozas de langostinos. Eso sí, aparcar puede ser un pequeño reto; es mejor dejar el coche en la bolsa de aparcamiento cerca del río Salado.
Y ahora, si te estás preguntando si es un lugar apto para familias y grupos, la respuesta es sí. Aunque es un restaurante chiquitito, la atención del personal y la variedad de platos hacen que sea perfecto tanto para una cena en familia como para salir con amigos. Con su ambiente acogedor y sus deliciosos platos, seguro todos pasarán un rato genial. ¡No dudes en darle una oportunidad, te va a encantar!
Hay una terraza donde se pueda comer al aire libre
¡No puedo dejar de hablar de La Cachorra Perdida! El otro día estuve ahí y, aunque hay cosas que podrían mejorar, la experiencia fue, en general, bastante buena. El entorno es genial: esas mesas al aire libre son perfectas para disfrutar del buen tiempo de Conil. Algo a tener en cuenta es que dentro las mesas son un poco reducidas, así que si te gusta la comodidad, mejor atrapa un sitio en la terraza.
Hablando de la comida, hay platos bastante elaborados, pero les falta un poco de coherencia en algunos casos. Por ejemplo, el rollo de carne retinta con queso payoyo parecía prometedor, pero, sinceramente, terminó siendo más una pasta sin sentido en boca que un bocado exquisito. Pero no todo está perdido, las ensaladas son realmente generosas y cuidadas, ¡una tapa para una persona es suficiente para llenarte! Aunque, ya sabes, si quieres un postre, mejor dejar la prueba del arroz con leche caramelizado para Asturias o Cantabria, porque no logra llegar al nivel esperado. Ah, y esa sopa de chocolate blanco es de las que te dejan pegado, ¡cuidado con eso!
Aún así, lo mejor de la visita fue disfrutar con nuestra cachorra, Brea, que se lo pasó en grande. La atención fue impecable: empezamos con bombilla de morcilla, después unas gyozas de verdura, y el salmón gratinado y el poke hawaiano ¡estuvieron de rechupete! Las raciones eran generosas, por lo que no salimos con hambre. Y claro, no puedo olvidar mencionar la amabilidad de los camareros; nos hicieron sentir como en casa, aunque Brea no estaba muy sociable esa vez.
Y sí, para responder a la pregunta, ¡sí hay una terraza donde puedes comer al aire libre! Es un buen lugar para disfrutar si el clima acompaña. Así que si estás buscando un sitio con buen rollo, buena comida y que acepte perros, no dudes en darte una vuelta por La Cachorra Perdida. ¡Ya me contarás cómo te va!








