
En Restaurante Javier, ubicado en Av. Juan Ramón Jiménez, 10, Corteconcepción, la tradición y la hospitalidad se mezclan en un ambiente acogedor desde 1975. Si buscas un lugar donde saborear lo mejor de la gastronomía local, estás en el sitio correcto. Este restaurante familiar, que ha sabido modernizarse manteniendo ese toque clásico, destaca por su calidad en la carne y sus espectaculares chacinas, ¡sin olvidar el jamón de bellota que es un must!
Con nuevos salones y una amplia terraza, puedes disfrutar de tus platos favoritos en cualquier momento del año, ya sea al aire libre en verano o al calor de la chimenea en invierno. Con una puntuación de 4.4 sobre 5 en reseñas, los comensales halagan su solomillo a la plancha con panceta y la atención amigable del servicio. Si se te despierta el hambre, no dudes en llamarlos al 959 120 184 y prepárate para una experiencia culinaria que no olvidarás.
Restaurante Javier
Horarios Restaurante Javier
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–17:00 |
| miércoles | 9:00–17:00 |
| jueves | 9:00–17:00 |
| viernes | 9:00–17:00 |
| sábado | 9:00–18:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Javier
Dónde está ubicado el Restaurante Javier
¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre mi experiencia en el Restaurante Javier, que se encuentra en Av. Juan Ramón Jiménez, 10, 21209 Corteconcepción, Huelva. Nos animamos a visitarlo porque, sinceramente, parecía ser el único sitio decente en el pueblo, además de que había unas buenas reseñas por ahí. Pero, después de lo que vivimos, siento que es importante compartirlo con ustedes.
Llegamos a las 15 h. para hacer una reserva, ya que había bastante gente, especialmente por la feria del libro del pueblo y la inauguración del kiosko al lado. Pero ¡vaya sorpresa! Estuvimos esperando hasta las 15.30 h. y ni un solo camarero se dignó a venir a tomar nuestra nota. Pasaron al menos 5 camareros junto a nuestra mesa, pero nadie se paró. ¡Menudo servicio!
Cuando al fin nos trajeron la comida, optamos por una media ración de solomillo con panceta y una fuente de patatas fritas con 5 huevos. Pensé que algo tan sencillo podría salir bien, pero la verdad es que fue toda una decepción. Los huevos estaban cocidos y sin sabor, además de que uno estaba roto. Por 15€, esperaba algo más que solo una montaña de comida sosa. Pero lo más extraño fue que, a pesar de que la carne tenía buen punto y la panceta estaba deliciosa, la presentación era pésima. Usaron una tabla de madera enorme que ocupaba casi media mesa y tenía un sabor… ¡a madera! Ni hablar de la comunicación con los camareros, que pasaban sin preguntar nada.
Lo mejor de todo, tristemente, no era ni la comida ni el servicio, sino el solecito y la brisa fresca que había ese día. Terminamos la comida y, mientras esperábamos la cuenta (que tuvimos que pedir como 5 veces), nos ofrecieron licor gratis. Pero, de nuevo, nadie se preocupó por saber si disfrutamos de la comida o del servicio. Una pena, porque tienen potencial con productos como el solomillo, pero se limitan a un solo tipo de carne. Insisto, si vas a Corteconcepción, mejor ve a otro pueblo a comer.
Así que, para que no te pase lo mismo, si alguna vez te preguntas: “¿Dónde está ubicado el Restaurante Javier?”, la dirección es Av. Juan Ramón Jiménez, 10, 21209 Corteconcepción, Huelva. Pero mi consejo es que busques otras opciones. ¡Saludos!
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante Javier
¡En serio, no puedo dejar de hablar de Restaurante Javier! Si alguna vez tienes la oportunidad de pasar por Av. Juan Ramón Jiménez, 10, no dudes en darte una vuelta. Este lugar es todo un hallazgo en Corteconcepción, Huelva. Desde su magífico ambiente hasta la atención del personal, todo simplemente funciona. He probado su revuelto de setas de la Sierra de Aracena, y ¡te juro que me hizo soñar! Además, la chacina variada es de otro nivel, perfecta para compartir y disfrutar mientras te cuentas las anécdotas del día.
Antes de ir a comer, es verdad que merece la pena un paseo por la sierra que rodea el restaurante. La naturaleza aquí es impresionante, y estar al aire libre da un toque extra a la experiencia. Eso sí, si llegas a la hora de comer, yo te recomendaría que vayas un poco antes. El lugar se llena rápidamente, y así puedes elegir mejor dónde sentarte y disfrutar del entorno. A veces, cuando llenan la mesa con los platos, puede ser un poco caótico, así que comunícalo para que vayan trayendo los platos en orden.
Nunca olvidaré cuando fuimos un grupo grande y llegamos un poco tarde porque nos perdimos en el camino. ¡La guardia civil nos tuvo que rescatar! Pero al llegar, el personal fue súper comprensivo y nos recibieron con una sonrisa. A pesar de todo, el servicio fue de cinco estrellas. La comida es buena y el precio ronda los 20-30 € por persona, así que tampoco es una locura para lo que ofrecen.
Hablando de la comida, si no te animas a ir con un gran grupo, no te preocupes. Tienen espacios para todos, y las opciones son variadas. Y para quienes van con familia, el lugar admite niños sin problemas. Además, cada vez que hemos ido, nos han sorprendido al final con un chupito de licor de guindas de cortesía. Esas pequeñas atenciones marcan la diferencia, ¿no crees?
En cuanto a su historia, hay que mencionar que Restaurante Javier lleva funcionando desde hace un buen tiempo. Aunque no tengo el año exacto, es un lugar que definitivamente ha dejado huella en esta zona de Huelva, así que si no lo conoces, ¡es hora de hacerlo!
Qué tipo de gastronomía ofrece el Restaurante Javier
¡Y otra vez, aquí estamos hablando del Restaurante Javier! Si hay un lugar que nunca decepciona, ese es este. Una vez más y como siempre, es un placer para nuestros sentidos. Te puedes comer un solomillo con panceta que te deja babeando, y si le sumas un poco de chacina y jamón espectacular, la experiencia se eleva al nivel increíble. Ya sabes cómo se lo curran José María y su familia; le ponen un cariño especial a cada plato, y no hay nada como el amor que pone su madre y sus hermanas en el servicio. Hay un motivo por el que siempre estamos regresando, y eso es precisamente esa atención tan cercana. Ah, y un beso a María de mi parte por su cariño siempre presente.
El ambiente en Corteconcepción es encantador, y aunque esté a siete kilómetros de Aracena, vale totalmente la pena el viaje. Este fin de semana, por ejemplo, estaba llenísimo, pero a pesar de eso, ¡no hay problema! Te improvisan una mesa sin ningún tipo de queja. Merece la pena, de verdad, si tienes la oportunidad de ir, hazlo. Te prometo que no te vas a arrepentir. La calidad se refleja en cada rincón del platillo y, para que no se me olvide, el precio por persona oscila entre 20 y 30 euros. ¡Una pasada por todo lo que ofrecen!
La comida es un 10 absoluto. Desde el flan de café hasta su tarta de queso, no te puedes ir sin probarlo todo. Y no hablemos del revuelto de setas de la Sierra de Aracena, que es para alucinar. Y todo esto acompañado del jamón ibérico y el queso de cabra... ¡Te va a volar la cabeza! También han pensado en ti a la hora de aparcar; hay muchas plazas libres alrededor, así que no hay excusas para no ir.
Entonces, ¿qué tipo de gastronomía ofrece el Restaurante Javier? Pues es una explosión de sabores, con un enfoque en productos locales y de calidad. Te dejan disfrutar desde los clásicos de la sierra como el jamón y la chacina, hasta platos más elaborados como el solomillo. En resumen, es de lo mejor que hay en la sierra de Aracena. Así que, si estás cerca, no dudes en acercarte y disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor. ¡Te va a encantar!
Cuál es la especialidad en carnes del restaurante
Y ya te digo que Restaurante Javier tiene ese encanto de los locales en una aldea, donde cada detalle cuenta y el ambiente te atrapa. Desde el momento en que entras, te sientes como en casa. La decoración está repleta de fotos de grandes cocineros que han pasado por allí, así que ya sabes que estás en un lugar donde la calidad es la prioridad. Es un sitio que no se queda atrás en cuanto a las esperanzas que puedas tener; ¡tranquilo!
El menú es así, un poco justo pero lo que tienen lo hacen excepcionalmente bien. La carne a la brasa es un espectáculo, te lo aseguro. Yo no puedo dejar de recomendarte el solomillo de buey y ese entrecot de 500 gramos. Si no eres de comer mucho, puedes pedir media ración de solomillo, así no te quedas con ganas de nada. ¡Y no olvides probar el jamón! Es un verdadero placer, a pesar de ser un plato que podrías encontrar en cualquier lado, aquí lo hacen de una forma que te deja con ganas de más.
En cuanto a los postres, no puedes irte sin probar el flan de castaña si vas en su temporada. Es la bomba, y aunque a mí, personalmente, las castañas no me vuelven loco, este flan me conquistó. En cambio, me pareció un poco floja la tarta de queso, sobre todo con las maravillas que hay en el resto del menú. Pero el arroz con leche tiene ese toque casero que también te hará sonreír. ¡Y claro, siempre es buen plan rematar la comida con un chupito de la casa, cuya receta guarda secreto!
En cuanto a la especialidad en carnes, no hay duda: las carnes a la brasa son el plato estrella, y se nota en cada bocado. Con un cremosa panceta a la brasa, puedes celebrar cualquier ocasión en este lugar. Y si decides ir entre semana, como nos recomendaron, te asegurarás de disfrutarlo todo en tranquilidad. Definitivamente no dudarías en volver a vivir la experiencia, créeme.
Qué son las chacinas y por qué son destacadas en este lugar
Y no puedo dejar de hablar de Restaurante Javier. Peeeeero, antes de que se me olvide, ¡asegúrate de reservar! La primera vez que fui nos quedamos sin mesa porque, aunque tienen dos comedores y una terraza, el sitio suele estar a tope, ¡especialmente cuando hace buen tiempo! Si vas en pareja, te recomiendo que compartas raciones. Las porciones son contundentes, y si no quieres acabar con el pantalón apretado, mejor pedir un entrante y dejar algo de espacio para el postre. Porque, créeme, no querrás perderte el flan de castaña ni el secreto ibérico.
Lo mejor de todo, además de la comida espectacular, es la atención del personal. Cada vez que hemos ido, el servicio ha sido genial, haciendo que te sientas como en casa. Y, si hablamos de la comida, la panceta a la brasa es algo que no te puedes perder. Hasta a alguien que no suele comer panceta le arranca un par de lágrimas de felicidad, ¡y es que está increíblemente rica! Y claro, luego está el solomillo, las patatas y los huevos, ¡para tirar cohetes!
Sabes, siempre que voy, me acuerdo de esa vez que llevé a la familia y todos quedaron encantados. La calidad de los productos de la sierra de Aracena es de otro nivel. La carne se cocina en una chimenea hogareña, y se siente esa esencia tan auténtica que le da un sabor único a cada plato. Además, el ambiente es acogedor y familiar, perfecto incluso si llevas a los niños, porque hay suficiente espacio para que jueguen un poco en la calle peatonal.
Y hablando de sorprendentes sabores, no puedo dejar de mencionar las chacinas. Eso es la carne curada, como el jamón y otros embutidos, y es un símbolo en esta zona. La razón por la que son tan destacadas aquí es que se preparan con técnicas tradicionales y con ingredientes de la región, que les dan ese sabor excepcional. Si quieres comprobar por qué son tan queridas por los locales, deberías pedir una media ración de chacina variada. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
El jamón de bellota es un plato recomendado en el Restaurante Javier
Y de verdad, si pasáis por Corteconcepción, tenéis que hacer una parada en el Restaurante Javier. Ya sabéis que a veces te dicen que un sitio tiene buenas carnes, pero aquí se quedan cortos. Las carnes que preparan son de la zona y las hacen en su punto. No es solo que sean ricas, es que la cantidad y la calidad son de otro nivel. Cuando vas, sientes que te tratan como de la familia, porque el servicio es espectacular. Así que si buscáis un sitio cómodo y acogedor con muebles rústicos, este es el lugar ideal.
Nosotros pedimos un poco de todo, y la verdad es que todos los platos fueron una fiesta para el paladar. Desde el revuelto y media de solomillo, hasta el jamón y el lomo con tomate, todo estaba riquísimo. Y no os olvidéis de pedir un café corto; esos son potentes y perfectos para cerrar una buena comida. Además, nos invitaron a un licor casero de guindas que, os lo digo, es un must. Es uno de esos lugares donde siempre te sientes a gusto y es imposible no sonreír.
¿Y qué me decís de la terraza? Tienen un montón de mesas al aire libre, y se está de lujo. Con el buen clima de Huelva, es el sitio perfecto para disfrutar de una buena comida y tomar el sol. El personal es rápido, amable y siempre está dispuesto a hacerte sentir bien. La comida que pedimos estaba deliciosa y, aunque éramos un grupo bastante grande, la calidad y cantidad nunca nos decepcionaron. Y cuando te invitan a un chupito de la casa, ya se nota que han acertado de pleno.
Ahora, sé que muchos de vosotros estáis pensando en el jamón de bellota. Aunque no está explicitado como un plato recomendado, os aseguro que el jamón que sirven dentro de las tapas es de excelente calidad, así que podría considerarse todo un acierto probarlo cuando estéis por ahí. Al final, si buscáis un lugar donde comer bien y a buen precio, el Restaurante Javier se lleva una calificación perfecta en mi lista. ¿A qué estáis esperando para ir?
El restaurante ofrece opciones de comida en interior y exterior
Una vez más, tenemos que hablar de Restaurante Javier, porque ¡vaya lugar más espectacular! El solomillo a la brasa que sirven ahí es una experiencia en sí misma. Siempre que me siento a la mesa, no puedo evitar pedirlo, y si lo acompañas con las patatas fritas con cinco huevos, ya es como un festín. La otra vez, la camarera que nos atendió fue increíblemente simpática y eficiente; realmente te hace sentir como en casa. No hay nada mejor que disfrutar de buena comida y buen servicio, ¿verdad?
La relación calidad-precio aquí es muy razonable, sobre todo teniendo en cuenta que lo que te sirven es carne fresca, tierna y perfectamente hecha. Hablando de ambiente, hay un salón interior y una terraza ideal para esos días soleados en los que simplemente quieres disfrutar del buen tiempo. Si estás en la zona, realmente no puedes dejar de pasarte por aquí. Te aseguro que te llevarás una experiencia inolvidable.
Y ni hablemos de las patatas con huevos: son una maravilla por sí solas, pero si encima le sumas el jamón de la Sierra, ya estás en el paraíso. ¡Ah!, y lamento decir que la última vez que fui, no quedaba tarta de queso, que dicen que es una delicia; aunque, para ser honesto, todo lo que hemos probado ha sido increíble. De verdad, el trato de los camareros es siempre tan amable que hace que quieras volver una y otra vez.
Para responder a esa pregunta que seguramente está en tu mente: sí, el restaurante ofrece opciones tanto de comida interior como exterior. Así que si prefieres disfrutar de tu comida bajo el sol, ¡tienes esa opción! En definitiva, si quieres disfrutar de una buena comida, no dudes en acercarte al Restaurante Javier. ¡Te va a encantar!
Cuáles son las características de los nuevos salones del Restaurante Javier
Y ya que estamos hablando de lugares que te dejan una sonrisa al salir, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Javier en Av. Juan Ramón Jiménez, 10. Este sitio tiene una amplia terraza que, en verano, se convierte en el lugar perfecto para disfrutar de una comida con amigos o familia mientras sientes la brisa. Tienen un gran salón interior con chimenea, ideal para esas veraniegas tardes, pero también acogedor en invierno. Imagina lo bien que se siente estar allí, charlando y disfrutando de un buen plato ibérico mientras el frío se queda afuera.
La comida es otra cosa que merece un aplauso. Si te gusta el jamón ibérico o el lomo, aquí lo preparan de una forma que te hará volver por más. Además, el precio ronda entre los 20 y 30 € por persona, lo que está bastante bien considerando la calidad de los platos. Hablando de platos, no puedo olvidar el solomillo ibérico con panceta; aunque tuve una pequeña sorpresa en la cuenta, el sabor que ofrecen es realmente inigualable y supera esos pequeños conflictos de precios que pueden surgir.
Y por si fuera poco, la atención es de 10. Me acuerdo de una vez, tras una larga ruta de senderismo, cuando Elena nos atendió de maravilla. Fue tan amable que hacía que la comida supiera aún mejor. En el ambiente familiar del lugar, te sientes como en casa, atendido por la misma familia que lo regenta. Te recomiendo que si planeas ir, hagas una reserva, porque se llena rápido y no querrás perderte esas delicias, especialmente los postres, que son caseros y exquisitos, ¡no dejes de pedir un trago de licor de guindas para completar la experiencia!
Hablando de los nuevos salones de Restaurante Javier, la verdad es que han creado unos espacios increíbles. Cuentan con un gran salón donde la chimenea añade un toque acogedor perfecto para el invierno, mientras que la terraza exterior se vuelve un lugar de encuentro en verano, convirtiéndose en un sitio ideal tanto para grupos grandes como para parejas. Con mesas que van desde dos hasta diez personas, hay espacio para todos y un ambiente que invita a la charla y el disfrute. Así que ya sabes, cuando busques un lugar donde comer bien y sentirte como en casa, este es tu sitio. ¡No te lo pierdas!
El Restaurante Javier tiene una terraza al aire libre
Y hablando del Restaurante Javier, hay que decir que la calidad de la comida es realmente espectacular. El solomillo ibérico con panceta se lleva todas las palmas, no necesitas ni una salsa para acompañarlo porque el sabor y la textura son de otro nivel. Y las patatas fritas, ¡ni se diga! Son caseras, crujientes y son el complemento perfecto. Aunque, para ser sinceros, el salmorejo también merece una mención; aunque le faltó el huevo duro, estaba muy bueno. El servicio fue otro punto a favor; los chicos que nos atendieron, especialmente el de la terraza, fueron super atentos y serviciales. Definitivamente, ¡vamos a volver sin duda!
El ambiente es una delicia, sobre todo porque tienen una terraza amplísima, perfecta para disfrutar de una buena comida al aire libre. Y como están en una zona sin coches, se respira tranquilidad. Si decides visitarlos, te recomiendo que hagas una reserva, ya que suele haber lista de espera, especialmente cuando hay más gente en la zona. Y hablando de precios, están muy bien; con unos 20-30 € por persona, puedes disfrutar de una comida de calidad sin romper el banco.
Pero lo que realmente destaca aquí son las carnes. Sin duda, son las mejores de la zona. A menudo escucho a turistas y locales decir que adoran venir a comer aquí, ¡y no es para menos! El trato es cercano y familiar, y las tapas son variadas y generosas, así que no te quedas con hambre. La camarera que nos atendió, por cierto, lo hacía todo de 10, siempre con una sonrisa y dispuesta a recomendarte lo mejor del menú. Si te gusta la buena comida, ¡este lugar no decepciona!
Y sí, el Restaurante Javier definitivamente tiene una terraza al aire libre, y es un lugar ideal para disfrutar mientras comes. Así que, si estás pensando en un sitio donde pasar un buen rato con buena comida y compañía, no hay mejor opción. ¡Ya estoy deseando volver!








