
Mesón El Tamborilero es un lugar que no puedes dejar pasar si estás en Almonte. Situado en Av. de la Juventud, 2, este encantador restaurante destaca por su cocina mediterránea, y cuenta con opciones vegetarianas que seguro agradan a todos. Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, y unas 2504 reseñas que lo respaldan, es el sitio perfecto para una cena acogedora. Además, el acceso es súper fácil, ya que está cerca del centro y no encontrarás desniveles para entrar.
Imagina tener una amplia carta con 23 platos y bebidas disponibles para explorar, todo en un ambiente cálido y amigable. Ya sea que estés planeando una cena para Nochebuena o simplemente desees disfrutar de una buena comida, en El Tamborilero te aseguran que no te falten opciones deliciosas. ¡No dudes en reservar y disfrutar de su oferta gastronómica unique! Si tienes alguna duda, simplemente llama al 959406955.
Mesón El Tamborilero
Horarios Mesón El Tamborilero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–17:00 |
| miércoles | 8:00–17:00 |
| jueves | 8:00–17:00 |
| viernes | 8:00–17:00 |
| sábado | 9:00–17:00 |
| domingo | 9:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón El Tamborilero
Dónde se encuentra ubicado Mesón El Tamborilero
¡Hey, amigos! Si alguna vez están en Almonte, no se pueden perder Mesón El Tamborilero. Este lugar es una auténtica joya, y aunque a veces hay que esperar un ratito (en nuestro caso, más de 1 hora y media), vale totalmente la pena, ¡así que no se olviden de hacer una reserva! El servicio, igual que su comida, es un 5 estrellas: a pesar de que éramos unos ansiosos sin reserva, el personal fue increíblemente acogedor y amable.
Te cuento que la experiencia aquí es muy particular. ¡No hay carta! Al llegar, te invitan a pasar a la cocina donde el chef te va explicando cada plato que tiene preparado. De verdad, es un lujo que no se ve todos los días, casi como si te invitaran a casa de un amigo a cenar. La dificultad real es decidir qué elegir porque todo suena espectacular. Una vez que te decides, el servicio es rapidísimo; los dos camareros parecen diez, y la atención es como si estuvieras en un ambiente familiar.
La comida es casera y tienen platos para chuparse los dedos, como su Pisto con Huevo. Y lo mejor es que te sientes como en casa, cocinando la comida de tu madre pero sin la molestia de lavar platos después. Como alguien que lleva 17 años en hostelería, puedo decirles que aquí han elevado el servicio al máximo nivel. El ambiente es genial y todo está bien cuidado: un auténtico lugar para disfrutar y volver a visitar.
¿Y dónde se encuentra Mesón El Tamborilero? Está ubicado en Av. de la Juventud, 2, 21730 Almonte, Huelva. Así que ya saben, si quieren pasar una velada agradable y con una experiencia única, este es el sitio. ¡No se lo pierdan!
Qué tipo de cocina ofrece El Tamborilero
Así que, como te contaba, el Mesón El Tamborilero es un lugar que te hace sentir como en casa desde el momento en que llegas. Nos lo recomendaron mientras estábamos de vacaciones en Almonte, y la verdad es que no podíamos haber hecho una mejor elección. Aunque no reservamos y llegamos a primera hora, nos encontramos con un lugar lleno de gente en menos de nada. Así que, si vas, hazte un favor y reserva con anticipación. Te aseguro que te va a encantar, y la gente no se decepciona.
Lo más curioso de este restaurante es que no tienen carta como en la mayoría de los sitios. En su lugar, te llevan a la cocina y te enseñan lo que tienen preparado para el día. Es una experiencia bastante única, ¿verdad? Y, ¡vaya que se nota lo limpita y ordenada que tienen todo! Los dueños son un encanto, siempre atentos y muy amables, haciendo que la experiencia sea aún más agradable. Además, si te gustan los vinos, los someliers te recomiendan opciones de la zona, que son de una calidad espectacular. Un diez para ellos.
La comida fue un verdadero acierto; todo lo que probamos estaba de rechupete. Desde el salmorejo y los pimientos rellenos, hasta la pechuga de pollo rellena y la hamburguesa. Y no te olvides de los postres caseros, ¡todos estaban buenísimos! Y ya te digo, la relación calidad-precio es increíble, entre 10 y 30 euros por persona dependiendo de lo que elijas. Y si vas con peques, no te preocupes, tienen una terraza amplia donde pueden jugar con tranquilidad, lo que hace que sea ideal para familias.
Dicho todo esto, ¿qué tipo de cocina ofrece El Tamborilero? Si te dijera que es una mezcla de cocina tradicional con un toque casero, sería un buen resumen. Todo lo que sirven se hace con mucho cariño y frescura, y eso se nota en cada bocado. Sin duda, un clásico de Almonte al que seguiré volviendo. Si buscas un buen ambiente y buena comida, definitivamente es un lugar que no te puedes perder!
Hay opciones vegetarianas disponibles en el menú
Y bueno, siguiendo con lo que te contaba sobre el Mesón El Tamborilero, no puedo dejar de mencionar cómo me sentí un poco decepcionado con la relación calidad-precio. Te prometen un buffet con la opción de pasar a ver la cocina, lo cual suena muy bien, pero en realidad, eso no compensa el precio elevado de los platos. Por ejemplo, pedí una ensalada de aguacate que, sinceramente, era una miniporción por 8 euros. La lechuga estaba un poco pasada y el aguacate, durísimo... ¡Nada que ver con lo que uno espera! Y ya ni hablemos de la lubina que me sirvieron, que estaba seca y venía acompañada de unas patatas fritas frías. ¿10.50 euros por eso? Demasiado para lo que recibí, la verdad.
En contraste, he leído reseñas de personas que han tenido experiencias realmente positivas. Una familia compartió que la comida era deliciosa, casera y típica de la zona del Condado – Marisma de Huelva. Cada plato que probaban parecía estar lleno de sabor y les encantó el trato del personal, que fue súper atento y pareció hacerles sentir como en casa. ¡Incluso les mostraron la cocina! Así que, al parecer, tienen su atractivo, pero es un poco agridulce saber que también hay críticas sobre la calidad de algunos platos.
Sobre las opciones vegetarianas, la verdad es que no vi muchas referencias en las experiencias de otros. Algunas personas dijeron que el pescado estaba bien de calidad, pero pasado de punto, así que los guisos parecían llevar carne. Sin embargo, imagino que, al ser un mesón que se centra en comida típica de la zona, las opciones vegetarianas pueden ser limitadas. Si lo que buscas son platos sin carne, sería buena idea preguntar directamente, ya que a veces pueden tener alguna opción del día que no aparece en el menú habitual.
Cuál es la calificación de El Tamborilero en Restaurant Guru
¡Qué bien que sigas interesado en Mesón El Tamborilero! Una vez que llegas, la experiencia ya empieza a ser única. Te llevan directamente a la cocina, donde el simpático Miguel se presenta y empieza a contarte qué delicias ha cocinado ese día. La variedad es impresionante, hay algo para todos los gustos y, un detalle que me encantó, es que todos los productos son de la tierra. La calidad se nota en cada bocado. ¡No puedo dejar de mencionar esos pimientos del piquillo rellenos! Son simplemente una delicia que tienes que probar. Sin duda, un sitio imperdible.
Tienes que ver el ambiente del lugar. Es amplio y bonito, perfecto para olvidarte del calor afuera; la temperatura es ideal gracias al aire acondicionado. El servicio no se queda atrás, son todos super amables y todo el proceso es muy original. Imagínate: te dicen “vamos a la cocina” y allí el chef te va explicando los platos. Este tipo de atención te hace sentir especial. Y, vamos, ¡las raciones son generosas! Si pensabas que por un precio de 10 a 20 € no podías comer bien, ¡te vas a sorprender!
La carta, además, es única e irrepetible. Difícil de encontrar algo igual en la zona. Cada visita es una aventura nueva porque, aunque hay platos que seguro querrás repetir, siempre hay algo nuevo que descubrir. Me han contado que la amabilidad es tradición en este lugar, ya que lo ha llevado la familia a lo largo de los años. Y cómo no, el equipo actual mantiene ese legado. ¡Todo esto hace que quieras volver una y otra vez!
Y no puedo olvidar el final perfecto para la comida: un surtido de tartas caseras que son un auténtico pecado. Desde cheesecake hasta tartas de almendra y chocolate, todas están para hacerte caer en la tentación. Además, puedes maridar tu comida con su buena selección de vinos. Por cierto, justo al lado tienen el Museo del Vino de Almonte. Si estás por ahí, no hay un mejor plan.
Por si te lo estabas preguntando, El Tamborilero tiene una calificación impresionante de 5 estrellas en Restaurant Guru. Así que ya sabes, no dejes pasar la oportunidad de disfrutar de este lugar encantador. ¡Deseando volver ya!
Cuántas reseñas tiene El Tamborilero hasta la fecha
¡Y bueno, sigamos hablando de El Tamborilero! Este lugar es un restaurante con 4 estrellas que realmente merece una visita. Ya sabes, es uno de esos sitios donde puedes ir a almorzar o cenar, y la verdad es que tienen un menú bastante variado. Desde primeros platos hasta postres, hay algo para todos los gustos. Además, los baños están súper limpios y el salón comedor es amplio, perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o familiares. Sí, puede que haga un poco de calor a veces, pero no es nada que te impida disfrutar de la buena comida.
Lo que más nos gustó fue la posibilidad de ver los platos antes de pedir. Imagínate que te llevan a la cocina y puedes elegir lo que más te apetezca. Es una experiencia curiosa y, aunque es difícil decidirte solo por uno, la elección nunca decepciona. Entre lo que probamos, el pisto con huevo fue un verdadero acierto. Y, por si te lo preguntas, el vino de la casa está exquisito, lo que hace que el ambiente sea aún más agradable. Si te pasa como a mí y te encanta disfrutar de una buena cena, no dudes en pedirte unos postres, aunque la tarta de queso puede no ser la mejor opción por esos trozos de gelatina.
Y no te preocupes por dónde aparcar, el sitio tiene muchas plazas libres alrededor, así que llegar no es un problema. Además, está justo al lado del museo del vino, lo que lo convierte en un buen plan para combinar. En total, El Tamborilero tiene unas 45 reseñas hasta la fecha, y parece que la mayoría de la gente lo deja muy bien valorado. Así que ya sabes, si estás por Almonte, este lugar es una parada casi obligada. ¡Te va a encantar!
Es fácil acceder a El Tamborilero desde el centro de Almonte
La última vez que fui a Mesón El Tamborilero, me quedé impresionado. La decoración rústica con gusto te hace sentir como en casa, y el ambiente es super acogedor. Lo mejor es que te dejan pasar a la cocina, ¡una experiencia única! Allí puedes ver *todos los platos preparados del día* y elegir entre una gran variedad. Si te gusta la comida casera y autóctona, no te vas a decepcionar. Y lo mejor de todo, la relación calidad-precio es excelente. En mi opinión, recomendable 100%, todo en este sitio tiene un toque especial.
Recuerdo la primera vez que fui durante la época del COVID. A pesar de las restricciones, el personal fue super amable y nos dejaron elegir entre un montón de platos. El servicio fue rápido y excelente, y eso que tenían un buen lío con las medidas. La comida y los postres que probamos estaban increíbles. Aunque puede que te toque esperar un poco si vas en fin de semana, *siempre te encuentran un hueco* y la espera vale la pena. Y para que lo tengas en cuenta, con unos 20-30 € por persona, sales más que satisfecho.
Y si te preguntas por la atención, déjame decirte que el personal es entrañable. Siempre tienen una sonrisa y, aunque un día me quedé sin mis adoradas aceitunas, el relato sobre por qué no las ponen fue tan entretenido que me olvidé de la decepción. Aquí la comida es de toda la vida, bien cocinada y respetando los productos. Y, por cierto, ni se te ocurra perderte el salmorejo o la caballa con bechamel; son platos que simplemente vuelan de la mesa.
Ah, y una cosa más: el acceso a El Tamborilero desde el centro de Almonte es bastante sencillo. No hay complicaciones, y además encuentras sitios para aparcar cerca, así que no hay excusas para no disfrutar de su increíble menú. ¡Así que ya sabes, hazte un favor y dale una oportunidad a este lugar!
El restaurante cuenta con accesibilidad para personas con movilidad reducida
Te cuento que el Mesón El Tamborilero, ubicado en Av. de la Juventud, 2, 21730 Almonte, es un sitio que seguro no te va a defraudar, aunque hay algunos detalles a tener en cuenta. La decoración es de lo más curiosa: han rehabilitado una antigua nave industrial y lo han dejado muy apetecible. Así que, ya sabes, el ambiente está bastante logrado y la climatización se agradece, sobre todo en días calurosos. Además, ¡la comida está bastante rica! Un detalle bastante llamativo es que te dejan pasar a la cocina y ver los platos antes de pedir. Aunque, siendo sinceros, a veces parece más espectáculo que otra cosa.
Mira, el único tema que no me convenció del todo es que no ponen la carta en la cocina ni en las mesas, y solo hay una a la entrada. A no ser que tengas memoria fotográfica al 100%, puede ser un poco lioso recordar todo lo que hay. Y aquí va otro dato: no tienen menú del día, lo que me parece un poco raro. Al final, aunque se puede disfrutar de la comida y el servicio está bien (los camareros son muy amables), salimos un pelín más caro de lo que esperábamos. Para que te hagas una idea, en Valladolid lo que comimos nos hubiera costado unos 15 €/persona, mientras que en Almonte, casi 25. Todo esto, claro, con la 'ventaja' de la visita a la cocina.
Para rematar, lo bueno es que todo lo que probamos estaba riquísimo, y si te gusta el vino, este es un gran sitio, tienen una selección bastante amplia. Te aseguro que las tartas caseras son de otro mundo; no te las puedes perder. Así que, si estás en la zona, te lo recomiendo al 100%.
Por cierto, en cuanto a la accesibilidad para personas con movilidad reducida, he leído que el lugar es bastante accesible, así que deberían poder disfrutar de la experiencia sin problemas. Así que, ya sabes, apunta El Tamborilero para tu próxima salida. ¡No te arrepentirás!
Cuántos platos y bebidas se ofrecen en el menú de El Tamborilero
Y si hablamos del Mesón El Tamborilero, no puedo dejar de mencionar la experiencia única de cómo te presentan la carta. En vez de simplemente entregarte un papelito, el camarero te lleva a la cocina, donde el chef hace una especie de show y te va explicando cada uno de los platos. ¿Te imaginas ver lo que vas a comer antes de decidirte? Es como un pequeño tour gastronómico. La verdad, la atención fue de 10 y el ambiente muy acogedor, lejos de esos lugares impersonales. Así que comimos muy bien y con mucha simpatía. Hablando de precios, puedes comer ahí entre 20-30€ por persona, ¡una auténtica ganga por la calidad!
El lugar tiene su encanto también, ya que está ubicado en una antigua bodega anexa al Museo del Vino de Almonte. A mí, eso de comer en un sitio que tiene historia me resulta bastante atractivo, aunque personalmente el ambiente me pareció un poco frío por los techos altos. Aun así, el menú merece la pena, ¡y la comida casera está riquísima! La elección es un pelín difícil porque todo se ve tan bien que terminas queriendo probarlo todo.
Además, el tema de aparcamiento es un punto a favor: hay muchas plazas libres en la calle y no tienes que preocuparte por encontrar sitio. Eso es un alivio, porque ya sabes que en los sitios concurridos suele ser un auténtico desafío. Te olvidas del estrés y te enfocas en disfrutar de lo que tienes delante.
Sobre la pregunta de cuántos platos y bebidas se ofrecen en el menú de El Tamborilero, bueno, la verdad es que no regresé con una lista exacta, pero puedo decirte que la variedad parece bastante amplia, ¡pues todo lo que vi era para hacer agua la boca! Así que, si tienes un paladar curioso, te aseguro que aquí no te faltarán opciones. ¡Deberías probarlo!
Es necesario hacer una reserva para cenar en El Tamborilero
Así que, imagina esto: llegas al Mesón El Tamborilero, un restaurante bien peculiar en Av. de la Juventud, 2, Almonte, Huelva. No hay menú como en otros sitios. ¡No, no! Aquí lo que hacen es invitarte a pasar por la cocina y ver tú mismo los platos que tienen listos. Es una experiencia que no se olvida fácilmente. La verdad, eso de elegir entre lo que ves y escuchar al cocinero contándote de cada plato es como un mini espectáculo antes de la comida. Te aseguro que acabas con el agua a la boca antes de que llegue a tu mesa.
Hablando de la comida, ¡es una delicia! Las cantidades son generosas y todo está riquísimo, como si estuvieras comiendo en casa de tu abuela. Si tienes alguna restricción alimentaria, no te preocupes, porque tienen opciones sin gluten que son perfectas para celíacos, y además, todo está preparado con cuidado, así que puedes disfrutar sin miedo. Eso sí, si hay que señalar algo, los camareros pueden ser un poco lentos, pero vamos, no creo que eso te arruine la experiencia.
El ambiente del lugar es bastante acogedor, y la decoración tiene ese toque rústico que lo hace todavía más especial. La antigua bodega restaurada es un encanto, y parece que cada rincón tiene una historia que contar. Por cierto, no te vayas sin probar el suflé de bacalao o los pimientos del piquillo rellenos, son un verdadero manjar y, si te gusta el dulce, la tarta de piña es un must, bien fresquita.
Y ahora, sobre el tema de las reservas, te cuento: no parece que sea imprescindible reservar para cenar en El Tamborilero, pero si te animas a ir en fin de semana o en fechas señaladas, puede que sea buena idea darles un toque antes, por si acaso. Al final, lo que importa es que disfrutes de la rica comida y de la experiencia única que ofrecen. ¡No te arrepentirás de visitar este sitio tan especial!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Tamborilero
Y hablando de gustos, no puedo dejar de mencionar la comida casera que sirven en El Tamborilero. Es como si te llevaran de vuelta a la casa de la abuela, con esos sabores tan auténticos y variados que hacen que cada visita sea una nueva aventura culinaria. La verdad es que aquí, la calidad está asegurada, ¡de ahí sus 5 estrellas! Me encanta ver cómo Rosendo se mueve en la cocina; es un verdadero artista a la hora de presentar los platos. Cada plato que sale de su cocina parece una obra maestra, y eso ya le da un plus al disfrute de la comida.
Y no me olvides de los postres. Tienen una selección tan variada que podría hacerte dudar en elegir. Desde tartas de queso hasta flanes caseros, cada bocado es un pequeño pedacito de felicidad. La tentación de pedir uno de cada tipo hay que tenerla muy controlada porque, créeme, ¡es muy difícil resistirse! Si tienes un antojo dulce, aquí seguro que lo satisfaces.
Una de las mejores cosas de El Tamborilero es su ambiente. Aquí, puedes esperarte un lugar acogedor y lleno de buenas vibras. La decoración te hace sentir cómodo casi al instante, y la atención del personal es fenomenal. Esto lo convierte en el sitio ideal no solo para comer bien, sino también para disfrutar de una buena tertulia entre amigos. La charla fluye fácilmente, y la calidez del lugar hace que quieras quedarte un rato más. ¡Así que ya sabes, si buscas un buen rato acompañado de buena comida, este lugar es una visita obligada en Almonte!








